Hace un momento, hablando con un colega, recordé de cómo fue la grabación de «Oaken Path of Grief», el primer trabajo de Hrizg. De hecho, no tardo nada si también me pongo a explicar cómo fue la creación de este proyecto, pues lo hice a la vez que este disco. 15 años han pasado ya…

Todo tiene su inicio en 2003 con la creación de Kryogh, como ya comenté en su «reportaje«. Parece mentira que un proyecto serio naciera a partir de ideas que surgieron en un proyecto de mofa, pero así fue. Después del experimento social que fue Kryogh, pensé que sería buena idea llevar eso como una banda seria. Hablé con Misanthate (Eldereon, Detriment Sorrow, Flowing Crimson…) para que tocara la batería, pues mis habilidades a los parches no eran tan buenos como yo quería. No sé si ensayamos una o dos veces sólo, pero llegamos a componer un par de temas que grabamos los dos juntos en una cassette. El clásico ensayo, vaya. Esto ocurrió en 2004 y, si no me falla la memoria, no volvimos a ensayar con ese nuevo proyecto, cuyo nombre era Thoxurgrun. La verdad es que no recuerdo la razón por la cual dejamos de ensayar pero Thoxurgrun simplemente dejó de ser.

Entre principios y mediados de 2005 me fui al local de ensayo, puse micrófonos a la batería de Gharador (CrystalMoors, Moonshine, Forestdome) y di al REC. No tenía ni puta idea de qué iba a hacer, pero me puse a tocar «tupa tupas» y a improvisar con la batería una serie de ritmos que poco a poco fueron quedando registrados en el disco duro de mi mesa Yamaha Workstation. Lo hice todo en una tarde. Cuando terminé, me llevé la mesa para casa, para continuar desde allí.

Lo siguiente que grabé fueron las guitarras. Tenía que buscar un sonido crudo y no quería usar ninguna de mis pedaleras o previos, ya que ésto era darle una calidad de sonido superior a la que quería. Eché el ojo a mi pequeño amplificador Storm de 15 ó 20 Watts, ya no recuerdo. Su distorsión tenía poca ganancia, pero sonaba realmente sucio. Para sacar el sonido «en línea», y que sonara bien, saqué de la salida de cascos un cable que falseara, y lo enchufé a la tarjeta de sonido. Así entraba tal como sonaba el amplificador, dando el sonido que yo quería. Vamos, que soy la pesadilla de todo productor «serio».

Compuse las guitarras encima de las baterías que había improvisado. Algunos ritmos, eran compuestos según estaba grabando. A lo loco. Pero me gustaban y para las segundas líneas lo tocaba igual o creaba un armonía. Me fijé que en algunos momentos me aceleraba un montón con la batería, pues la grabé sin claquetas. En ese momento no controlaba bien con ese instrumento, pues como para grabar con claqueta. También había momentos horribles en los que se me caían las baquetas y seguía tocando, o me trababa en un redoble… Todo muy profesional. Y por si había dudas… pues sí, lo dejé en la grabación final. Si lo escucháis, se oye perfectamente en algunas partes.

El bajo fue lo más normal que grabé. Lo metí por línea, con un toque de saturación y pista. Usé algunas líneas independientes, destacando por encima de los riffs, que era algo que no se oía mucho en este estilo de Black Metal crudo.

Mientras iba grabando, me fije que me habían salido únicamente cinco canciones y quería añadir alguna más. Ya era tarde para volver a microfonear la batería y, aunque lo hubiera hecho, el sonido habría sido diferente. Así que me puse a mirar en mi disco duro y encontré los dos temas grabados en ensayo de Thoxurgrun. Las baterías de Misanthate sonaban inusualmente limpias para haber sido grabadas de ese modo y mi guitarra no era muy perceptible, así que regrabé todos los instrumentos encima de las baterías y quedó bastante aparente. Y claro, esa es la razón por la que Misanthate sale acreditado como batería de sesión en dos temas de Hrizg.

Llegó la parte vocal. Quise hacer dos tipos de voces: la clásica rasgada del Black Metal y otra diferente. Para ello me serví de la experiencia con Kryogh y grabé con el mismo registro (y con el mismo micrófono cutre de ordenador de sobremesa). Una voz que enfatizaba más algunas partes, llenas de desidia y odio. Muy afín a las líricas, que giraban entorno tanto a sentimientos extremos, como otras mitologías, como la desarrollada por J.R.R. Tolkien o la puramente celta de Cantabria.

Cuando terminé, el resultado me gustó bastante, pero aún no tenía nombre. Tocó revisar el diccionario de idioma orco de la Tierra Media para ver qué podía encajar. La palabra perfecta era Hrizg, que significa «dolor».

Ahora tocaba echar un ojo a las discográficas, el momento más tedioso para mí junto con la promoción de mi música. Primero vino Varjot Productions en 2006, desde Finlandia, quienes estaban ansiosos de editarlo en formato demo (era un sello de demos y cassettes). A mí me pareció perfecto y sacaron 300 copias que colocaron rápidamente. Aquellos eran otros tiempos…

Edición de Varjot Productions en 2006. Hrizg aún no tenía logo.

En 2007 hice un Myspace para Hrizg. De hecho, fue el primer Myspace que hice de todos mis proyectos. A través de él conocí a Armando, de Wraith Productions (E.E.U.U.) a quien le encantó el material. Hablamos de grabar tres temas más y que lo sacaría en CD. A mí me tocó ya viviendo en Madrid y cuando aquello aún no tenía local de ensayo. Así que la única manera que tuve de grabar esos tres temas fue hacer uno instrumental y otros dos sacarlos a partir de las baterías ya grabadas, pero esta vez con otro orden. Es decir, hacía copy+paste de las partes y reconvertía un tema en otro totalmente diferente. Un truco que he repetido posteriormente en bastantes ocasiones. Así que ya en ese momento, Wraith Productions me enviaron un contrato por un disco y sacaron ese mismo año 1000 copias que se vendieron echando hostias. Sasha Leonard, la mujer de Armando, diseñó el logotipo de Hrizg, el cuál me pareció (y me parece) perfecto para este proyecto.

Edición de Wraith Productions en 2007.

En 2008 me contactó Wulfrune Worxxx, una discográfica francesa muy interesada en reeditar «Oaken Path of Grief». Acepté, puesto que la edición en cinta ya se había agotado y sacaron 300 copias más, que también se agotaron en unos meses.

Edición de Wulfrune Worxxx en 2008.

No recuerdo si hubo más reediciones, pero «Oaken Path of Grief» ha sido el trabajo más vendido de Hrizg, ya que se encuentra totalmente agotado desde hace muchos años, habiéndose movido 1600 copias por todo el mundo. Algo bastante jodido de conseguir hoy en día incluso para bandas con más caché que un proyecto de un perturbado que se lo guisó todo en plan DIY low cost.

Hubo alguna cosa que pudo ayudar, como que nadie sabía quien estaba detrás del proyecto al principio de todo, que no aceptaba entrevistas y no había contacto disponible. El aura de misterio siempre ha sido el mejor aliado para un proyecto de este tipo en los días de Internet.

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