Voy a volver a hablar de Hrizg, y no será la última vez, pues éste proyecto está lleno de anécdotas que pueden resultar entretenidas de leer. O tal vez no. Si este es tu caso… pues te lees el Marca, ¡imbécil!

Después del éxito que tuvo «Oaken Path of Grief», como ya comenté en el post en el que hablo de ello, tenía que pensar qué paso dar. Hacia qué estilo. No quería sacar otro disco igual que el primero y, de hecho, no quería sacar otro disco. Grabé una demo inédita, con el título de «Pestis Flava» a principios de 2007 de la que ya hablaré (y colgaré la demo de forma gratuita) y que no me dejó muy satisfecho. Tal vez me estaba exigiendo demasiado o yo qué se. El caso es que aún en 2007, por septiembre, pensé en improvisarme una demo, a ver qué pasaba.

Foto en plena grabación del videoclip. Realizada por Emalaith.

En ese año, yo aún vivía en Madrid, así que en una de mis vueltas a Cantabria hablé con Txerra (13th Embodiment, Detriment Sorrow, etc.) para ver si podía ir a su local a grabar las baterías. Yo en Cantabria no tenía ningún equipo (mi material lo tenía en el local de CrystalMoors, ya que aún estaba en dicha banda), así que le pedí también a Misanthate (Detriment Sorrow, Eldereon, etc.) que me dejara su kit de batería, el cuál era muy costras y sonaba a culo, pero me daba igual. Luego él se compró un kit bueno, pero recuerdo que ese sonaba muy a lata.

Al siguiente fin de semana que pude volver, me metí en el local de Detriment Sorrow, supongo que eran, y me senté en la batería de Misanthate, esperando a que Txerra microfoneara la batería. Por supuesto, me dejé en manos del buen hacer de éste hombre, al frente de sus the Damned Studios. Sólo diré que montar todo, microfonear y hacer la prueba de sonido pudo durar más que la grabación en sí.

Tuve ciertos problemas con el kit de batería. Éste, obviamente, estaba puesto a la manera de Misanthate, y yo me moví un poco los toms y los platos, pero usé su doble pedal, el cuál era demasiado blando para mi gusto. Pero, en cuanto ordené todo un poco, dije a Txerra… «Go, bitch».

Por supuesto, grabé sin claqueta ni nada. No ensayé y me lo improvisé todo. Sólo parábamos cuando mis cagadas eran demasiado extremas, pero si no, seguíamos como si nada. Así que me grabé los cuatro temas que tenía pensado en menos de una hora de sesión de grabación. A lo loco. Fue gracioso, porque Txerra no supo qué cobrarme y no me cobró nada, jaja… ¡Gracias, majo!

Me llevé las pistas a Madrid y desde mi casa grabé el resto. Usé el V-Amp II de Behringer, que es un poco mierda, pero bueno, no tenía otra cosa en aquel momento. Yo venía usando hasta hacía poco una pedalera BOSS ME-10, que le compré a Jorge (Broken Spell, Seven Days) que era la hostia. Pero la hija de puta decidió dejar de funcionar poco antes.

Mientras iba componiendo y grabando, me daba cuenta de los fallos de tiempo y la cantidad de errores que había en la sección rítmica, pero bueno… Ya tarde, ¿no? El caso es que grabé de todo en estos temas. No sólo guitarras y bajos, sino también whistles, toms extras, teclados, guitarras acústicas… Y por supuesto las voces, las cuales fueron a varios registros.

Hice un trabajazo a la hora de mezclar estos temas en los Khazad-Dûm Studios, pues arreglé la mayoría de fallos. Todos los que pude, dados mis conocimientos en ese momento. Evidentemente, los fallos de ejecución y tempo eran imposibles de arreglar.

«Enemy of Weakness» es una grabación ponzoñosa, pero que me tomé más en serio a nivel lírico y filosófico. Con Hrizg, no hablo de paganismo como tal, como puedo hacer con Briargh, sino de mi visión oscura de las cosas, mi odio y repugnancia sobre hechos y acciones, sobre otras personas que me han tocado los cojones en la vida, sobre esta sociedad de mierda y de cómo me afecta, sobre ocultismo, negatividad, etc.

El sello que editó el primer disco, Wraith Productions (USA), me ofreció editar esto en vinilo junto al grupo norte americano Satanic Supremacy. Me puse a trabajar en la portada, pero no sé qué pasó, que al bajista le metieron en la trena y teníamos que esperar. Cancelé la edición y hablé con Final Embrace Records para editarlo en cassette en split junto a la banda griega Mortuus Caelum. Al final sacaron 300 copias, si no recuerdo mal, que creo que se movieron bastante rápido.

También hablé con Labaru Films para la realización del videoclip del tema «Si vis Pacem Parabellum», que creo rodamos en un par de días de noviembre de 2007. Una localización fue en Galizano, o por ahí, y la otra en el bosque de Ucieda. Como anécdota graciosa, decir que en ese momento habían venido Necroseheiim (The Art of Blasphemy, Gloom) y su pareja de entonces a pasar el finde a Santander, a mi casa y le usé como «extra» en el videoclip. Hay una parte en la que imito «La Piedad», y él hace de Jesucristo. Somos unos artistas…

Con el tiempo, se me ocurrió hacer una remasterización y editarla en cassette y digital a través de Morbid Shrine Productions, que podéis escuchar en streaming (o bien comprarla en digital, ya que la edición física se agotó hace bastante) aquí.

Así pues, ésta es la historia, a grandes rasgos, de cómo se grabó «El Enemigo de la Debilidad».

Cuántas historias se conocen de tal lugar de perdición. Un vórtice tenebroso, lleno de maldad y porquería humana. Cuna de batallas roleras, alaridos satánicos y hordas infectas de orcos borrachos. Ese lugar existió en nuestro mundo, en un ahora barrio de Santander. Era la Nave de Monte.

La verdad es que no recuerdo cuándo se alquiló la famosa Nave de Monte (sí, con mayúsculas y en negrita). Pero, según creo recordar, era una nave-almacén del padre de Varkhen (Hrizg, Fatal Portrait, Bittencross, Korzo), que apenas usaba y que nos cedió para ensayar a cambio del pago de su alquiler, obviamente.

Aquí empezaron a ensayar los Fatal Portrait, una banda de Black Metal que justo ese año habían empezado a hacer ruido, tras la disolución de su antigua banda Finis Africae (Thrash/Death Metal). Por cierto, nunca entendí que un grupo se llamara Finis Africae, pero bueno, lo dice alguien que pone los nombres más extraños a sus proyectos, así que… continuemos.

 

Chus, batería de Gathering Darkness, haciendo el cabra en algún momento de 1999.

La transformación a Fatal Portrait ocurrió en 1998, justo cuando nacieron los Gathering Darkness quienes también entraron a la Nave, seguidos de Moonshine, que nos habíamos cambiado de local. Hasta ese momento, Moonshine ensayábamos en el desván de la casa de los padres de Fernando (guitarrista), pero pensamos que compartir local con éstos nos vendría mejor. Joder… ¡Y tanto! Es más, ya se usaba de antes y, me suena, que los inicios de Wayne también estuvieron por esos años. Así que fácilmente pudo estar en vigor desde un par de años antes, tranquilamente. Pero la época que nos interesa es la de 1998 en adelante. Así, porque lo digo yo.

La Nave de Monte era muy grande. Estaba adosada a otra y era muy gracioso porque ésta otra era «La Granja del Pony». Un lugar muy cuqui en el que los chavalillos y chavalillas montaban en los susodichos. No sé si había caballos también o qué hostias, pero allí tenían un cerco donde daban vueltas. Este detalle parece no tener importancia, pero esto hacía que el entorno fuera algo más absurdo. Además, cuando ensayábamos alguna mañana, nuestro puto ruido les molestaba y siempre había que parar un rato para que los bichos no se encabritaran. Aunque, en realidad, los que creo que se encabritaban eran los dueños.

Monte ahora es un barrio de Santander. En aquellos tiempos igual era un pueblo, no estoy seguro. El caso es que ahora todo eso está bien comunicado, asfaltado y tal, pero para llegar allí, teníamos que caminar bastante. Nadie teníamos coche y era un buen trecho entre campos, alguna casa de gitanos, un túnel bajo la carretera (que parecía la madriguera de alguna criatura infecta) y así hasta llegar al lugar. A veces era tan pintoresco que ni el puto Frodo habría pasado por ahí, pero éramos unos valientes.

La construcción era bastante vieja y no estaba nada cuidada. Por dentro era diáfano, pero había una pequeña oficina cerrada, que creo que nunca se usó, y un baño. Lo del baño merece capítulo aparte, pues al principio guay, pero al poco aquello era una inmunda cloaca de mierda, meaos, cartones mojados, botellas vacías y las arañas más grandes que he visto en mi puta vida.

Yo, riéndome como un subnormal por algún motivo random.

El espacio que usábamos estaba compartimentado en varias partes, coronadas cada una por una batería y algunos amplificadores. Lógicamente, los perros de Fatal Portrait se quedaron la mejor sección y el resto del local lo dividimos entre el resto. Era común entrar un día para ensayar y ver otra batería montada, porque resultaba que había entrado otra banda que al mes se piraba, o cosas así.

Allí hubo unos ensayos brutales, de las bandas antes citadas y otras que emergieron, como Hearse (Black Metal), Elder’s Cry (Pagan Metal), Stygian (Heavy/Thrash Metal), otros proyectos de fin de semana y fijo que me dejo más. Pero lo realmente jodido eran las fiestas que nos pegábamos ahí.

La Nave de Monte vio cómo nos juntábamos un montón de chavales, armados de litros hasta las cejas, que se ponían a beber como trolls cualquier día de la semana. Los fines de semana ya eran el Horror. Cada poco tiempo, se formaba una montaña de basura tal que teníamos que meter -literalmente- un contenedor de basura de la calle (lo cuál ya era una proeza, porque estaba a tomar por culo, imaginaos la estampa) e introducir la mierda a palazos. Tan cerdos éramos que nadie era capaz de guardar las botellas en una bolsa y tirarla después. Las íbamos acumulando hasta que la cosa era demasiado exagerada.

Los que generalmente la liábamos siempre, éramos los Gathering Darkness y yo. Normalmente, se nos sumaban otros colegas pero, de los que allí ensayábamos, nosotros éramos los más fieles. El resto iban de cuando en cuando. Nosotros siempre.

Recuerdo peña pegarse, mear y vomitar por la zona… una gran rata (Marisona), que hacía acto de presencia de vez en cuando… Las putas mega-arañas aquellas… discusiones absurdas por la música… Allí pasaba de todo.

En una noche muy etílica, a Chus (batería de Gathering Darkness) le dio por destrozar su propio kit de batería, sobre el cuál algunos saltábamos haciendo mosh (y dándonos unas hostias buenas). También recuerdo a alguien dormido etílicamente sobre la montaña de basura, pero no recuerdo quién era.

Yo tocando la batería de Chus, y éste haciendo algo que no sé qué es.

Ese mismo año, a Bile (bajista de Gathering Darkness y luego de Eldereon) y a mi nos dio por beber San Miguel. ¿Por qué? Pues porque daban puntos canjeables por cosas. En cuestión de dos o tres semanas, sacamos los suficientes puntos para pillar un polo, dos gorras, una bandeja, un paraguas, unas gafas de sol… pero… ¿Para qué?  Pues qué más da, porque sí.

A todo esto, ensayábamos y éramos muy productivos. Gathering Darkness debutaron con Karonte en diciembre de ese mismo año y nosotros estuvimos dando conciertos con Moonshine, mientras que Fatal Portrait llegaron a grabar y todo. Eso sí, el resto de proyectos que formábamos no pasaban de algunos ensayos.

En esa nave llegamos incluso a jugar partidas de rol. Era un descojono, porque empezábamos la partida -al RuneQuest, normalmente- sobre las 16:00 de la tarde, con toda nuestra buena intención, pero con litros. Así que era gracioso ver cómo la peña se iba tajando sin saberlo, pues no era una actividad que asociaras al beber. Intentábamos mantenernos cuerdos, pero tras cuatro horas de beber sin parar, sentados y en calma, nos dábamos cuenta de que estábamos con un pedo del quince. Emitíamos frases inconexas que yo intentaba entender, o tiraban los dados a tomar por culo, como si fuera lo más normal, o nos inventábamos situaciones en la partida de lo más inverosímiles. Aquí habría dado grandes momentos de inspiración a Stephen King o incluso a David Lynch… o no, tal vez no…

Que alguien me explique esto…

Y esas Nocheviejas… Aquello no tenía nombre. Ahí sí que nos congregábamos todos los grupos, con colegas, parejas, etc. Menudo hervidero de inmundicia mental. Peña tirada, humo, basura, risas, música, mucho ruido, cristales rotos, vómitos, discusiones… La más memorable fue la última, el último día de la nave. Cuando teníamos que dejarla ya, pues vencía el contrato. Esa Nochevieja fue la hostia. Rompimos todas las botellas que allí teníamos contra la pared, destruimos todo. También tiramos las botellas de nuestra colección de San Miguel. Esas que nos hizo ganar tantos «premios» a Bile y a mi. Hasta un televisor que había por ahí. Titiboy, un colega, tiró una botella que hizo carambola y terminó jodiendo el lavabo del baño. Ríos, el bajista de entonces de Fatal Portrait, se cayó sobre los cristales rotos. Una gran despedida. Nos faltó prender fuego a algo. La cuestión es que no recuerdo si fue la Nochevieja de 1999 al 2000, o la del año siguiente.

Así que nada, cada uno tiró por un lado después, aunque Gathering Darkness y Moonshine volvimos a coincidir en el 2001 en un local, pero ya no era lo mismo. Ni parecido.

Texto por Erun-Dagoth.
Imágenes cedidas por Bile.

Detriment Sorrow fueron una formación nacida de las cenizas de 13th Embodiment de potente Black/Death melódico que duró unos tres o cuatro años antes de desaparecer, pero que dejaron buen sabor de boca a través de algunos buenos conciertos y una gran demo.

Antes de empezar a soltar párrafos con la historia de este grupo, tengo que decir que me sorprende mucho la poca memoria de la peña. Joder, yo recuerdo todavía los primeros riffs que compuse (de hecho, los he ido integrando en algún proyecto mío, en algún disco), y eso que ocurrió en 1995. Pero aquí a la gente se le olvida todo. O no saben dónde está su demo, o no encuentran fotos… Menudo puto desastre, jaja. Y cómo no podía ser de otra manera, Detriment Sorrow es otra de esas bandas. Vaya panda…

Detriment Sorrow. De izquierda a derecha: Txerra, Lughros, Misanthate y Abathor. Foto por Emalaith.

Hay que remontarse al ya lejano 2005, cuando un grupo de chavales de Santander, que habían terminado con otro proyecto llamado 13th Embodiment, deciden continuar, pero cambiando a un guitarra por otro, y ya de paso, el nombre. «Nos formamos tras la disolución de 13th Embodiment, allá por el año… ni puta idea (2005 según Metallum), o sea, los mismos pero entrando yo en vez de César» rememora Abathor, su guitarra.

De modo que el grupo lo formaron Misanthate (Eldereon, 13th Embodiment, Spawned…) a la batería, Txerra (Eldereon, 13th Embodiment, In Loving Memory…) al bajo, Abathor (CrystalMoors, Gathering Darkness, Bittencross…) a la guitarra, Jhaldreën (Gathering Darkness, 13 Embodiment…) a la segunda guitarra y Lughros (13th Embodiment) a la voz. Con este elenco de perturbados, deciden empezar a dar forma a este grupo, a ensayar y, por supuesto, a agarrarse unas moñas de cojones en el local.

A pesar de la falta de disciplina que siempre hemos tenido la mayoría de los grupos cántabros, ellos logran crear un repertorio lo suficientemente satisfactorio para debutar al año siguiente, en 2006, junto a los veteranos Karonte, en ya mítica -y ya desaparecida- Sala D’Manu, de Santander.

«Me hacía mucha gracia que Lughros ensayaba sentado en la butaca, con donetes, chaskis y cocacola, jugando al Soul Calibur, pausaba, cantaba, dejaba el micro y seguía», comenta Abathor. Todo muy profesional.

En directo desde Torrelavega. Foto por Noche de Rock.

Al poco tiempo, Jhaldreën, uno de sus guitarristas, decide echar bomba de humo, dejando a la formación en un cuarteto y durando así hasta el fin de sus días.

Mientras, siguen la fase de composición de su primera demo y continúan dando conciertos aquí y allá, pero siempre en territorio cántabro. Incluso llegaron a ser nominados por la mejor portada a los premios Estela Rock de 2009, pero cuando eso ya no existían los Detriment Sorrow.

Un buen día, llegó la hora de ir al estudio y grabar la tan ansiada demo. En el año 2007 entran en Alberi Sound Lab, donde dejan registradas las baterías. Aquí Abathor comenta «vaya personaje el pavo por cierto jaja…», pero no especifica por qué. Así son estos muchachos… Aunque conociéndolos, no sé si el «personaje» sería el productor, o cualquiera de estos gamberros. Txerra, a su vez, graba el resto de instrumentos en sus Damned Studios, encargándose también de las mezclas y mastering, y dejando como resultado «Under Thorns», la única demo del grupo.

«Under Thorns» es un trabajo bastante ambicioso en mi opinión. Está claro que no nos encontramos ante la clásica demo de un grupo. Para empezar por esa portada, obra de Fernando Gándara (batería de Terminal Disease). La grabación incluye 5 temas + Intro, la cuál es otra obra muy trabajada de carácter sinfónico bastante grandilocuente. Los temas en sí están muy bien estructurados y tienen muy buena producción. Recuerdo que la demo tuvo gran acogida, por su estilo, a caballo entre el Black y el Death Metal de corte melódico, con influencias que iban desde God Dethroned a Rotting Christ, pasando por pinceladas de Keep of Kalessin por aquí o Hypocrisy por allá. Todo bastante bien compactado y no tufando demasiado en cuanto a melodía. La voz de Lughros encajaba perfectamente. Sin un ápice de efectos. Es directa y cruda. Lo único que podríamos criticar es la revisable pronunciación de algunas palabras, pero eso es muy típico en bandas de por aquí.

Portada de «Under Thorns», por Fernando Gándara.

En definitiva, parecía que Detriment Sorrow avanzaba con paso firme, pero no contaron con algo que ocurriría durante principios del 2008. En esa época, dos de los miembros originales, Txerra y Misanthate, entraron a formar parte de Eldereon. Éste hecho hizo que fueran dejando un poco de lado Detriment Sorrow. Algo también muy típico, por desgracia.

Durante el 2009, Txerra decide abandonar el grupo de manera oficial y éstos intentan buscar sustituto y dar un reflote al proyecto. Entre los que audicionaron, pasa de nuevo Jhaldreën, pero esta vez en su nueva faceta de bajista (antes de entrar como tal a Gathering Darkness), pero la más destacable fue la de Kueto (Lucifuego, Stinkupus, Encólera…). «Vino y era un caos. Tocaba e iba por libre haciendo otras cosas, se piraba, volvía al rato… Así que, tras un par de ensayos creo que ya nos disolvimos.», recuerda Abathor.

Sin embargo, su batería Misanthate opina otra cosa: «Con Detriment realmente nunca fue una disolución del grupo. Más bien fue un descanso que terminó en eterno. Es mas, yo llegué a pensar en levantarlo y todo». Pero por ahora eso no ha ocurrido.

Sea como fuere, en algún momento de 2009 Detriment Sorrow desaparecieron. Algunos miembros se fueron a otras formaciones más grandes, como CrystalMoors (Cantabrian Pagan Metal), Eldereon (Death/Black Metal), Gathering Darkness (Brutal Death Metal) o In Loving Memory (Doom Metal). O incluso formaron alguna nueva, como el caso de Bittencross (Black Metal). Pero por lo visto, el mal endémico de muchas bandas de esta región (y seguro que de muchas otras) es ese, formarse con mucha ilusión, ensayar y crear temas, grabar una demo, dar algún concierto y disolverse. Una razón de ello podría ser la fama, la gloria, el dinero, las grupies, las giras… pero bueno, no creo…

Texto por Erun-Dagoth.
Imágenes extraídas de Myspace, Noche de Rock y Encyclopaedya Metallum.
Fotos por Emalaith.
Logo por Fernando Gándara.
Información por Misanthate y Abathor.

Otra info y fuentes:
Myspace.
Crónica del concierto de Karonte + Detriment Sorrow en Noche de Rock.
Entrevista en el programa de radio Noche de Rock.
Página de Encyclopaedya Metallum.
Descarga la demo pinchando aquí.
Escúchala a través de YouTube.

No ha sido fácil recopilar algo coherente para hablar de este maldito grupo. Entre que no recuerdan nada, y lo poco que recuerdan son incongruencias, voy a intentar hacer una labor de reconstrucción de su historia. Al menos a grandes rasgos.

Antes que nada, voy a pedir disculpas porque los muy gañanes no tenían ni una mísera foto en condiciones. Tampoco es de extrañar, pues Broken Spell (que viene de la fascinación de su vocalista, por el trabajo de King Diamond) tuvo una historia realmente breve en la que me vi envuelto únicamente hacia el final de su breve trayectoria.

Todo empieza en la perturbada mente de Pape Puts (Fatal Portrait, Bittencross, Mordor) que, después de la disolución de su banda principal, Fatal Portrait (Black Metal), le da por hacer un grupo en un estilo más orientado hacia el Death/Thrash Metal cañero, influenciado por bandas como Death o Legion of the Damned, y con un acercamiento hacia el Black Metal en momentos puntuales. La cosa no estaba fácil en cuanto a encontrar miembros en nuestra región, pero al cabrón no le costó nada.

Bajo estas premisas musicales, con la intención de hacer un grupo más desenfadado a nivel ensayos, Lord Puts invocó a Jorge (Seven Days) a la guitarra y a Misanthate (Detriment Sorrow, Eldereon, Spawned, 13th Embodiment) a la batería. «Más que un grupo, fue un proyecto para desahogar y echarnos unas risas», rememora Pape Puts, y añade «todo fruto de findes de borrachera y un ‘a que no hay huevos???'».

Broken Spell. De izquierda a derecha: Jorge, Puts y Misanthate.

Así, los Broken Spell se cierran una temporada en el local para componer lo que iba a ser su primera demo. Después de muchas fiestas etílicas, metaleadas (yo alguna vez me los encontraba los fines de semana y era un auténtico despropósito) y ensayos, deciden que tienen tres pedazo de temas para su carta de presentación. Y no les faltaba razón en cuanto a la calidad de estos temas. Contactaron con Txerra (Detriment Sorrow, In Loving Memory, Eldereon, 13th Embodiment), quien a su vez cuenta con los The Damned Studios y graban esta pedazo de demo sin título, contando con el propio Txerra como músico de sesión para grabar las líneas de bajo para, posteriormente, entrar a ser miembro fijo.

«Txerra no sé si llegó a ensayar mucho con nosotros, creo que unos pocos ensayos», comenta Misanthate. Dato poco fiable, pues dice no recordar mucho de todo aquello y que, de hecho, pensaba que el bajo lo había grabado yo. Acojonante…

Total que, gracias a las acertadas mezclas de Fonso (Bifrost, Mordor), se sacan tres pedazo de temas cuya mezcla de Thrash Metal, Death Metal y Black Metal se fusiona con partes más técnicas y los mejores punteos y solos que ha parido un grupo extremo en toda Cantabria. Todo gracias a las mágicas habilidades guitarriles de Jorge. Temas como «Dementia», «Premonition» y «Wendigo» suenan realmente cañeras y bien ejecutadas.

Después de esto, ya todo es caos y el fin del grupo. Algún cabreo etílico nocturno por aquí de la que fui testigo… alguna desavenencia por allá… Me pide Lord Puts que les diseñe el logotipo, pues el que aquí veis lo hizo él, «el logo esta hecho con paint», comenta el artista. Y así hice, aunque ahora no podáis ver el resultado, pues tampoco tiene mucho sentido ponerlo. Además, en esta última etapa, me piden que entre como segunda guitarra. Hasta hicimos una sesión de fotos muy pro gracias a Emalaith en la que aparecía yo. Pero… no sé, no hubo más ensayos y todo terminó en algún momento de 2008, habiendo grabado tres temas en una demo y sin haber hecho ningún directo. Una pena.

Además de la demo que hay en descarga, también hay un ensayo, pero sin voz, así que no creo que sea realmente relevante por ahora.

Texto por Erun-Dagoth.
Foto y logo por Lord Pape Puts.
Información por Pape Puts, Txerra y Misanthate.

PD: Por cierto, si sois de ver vídeos en YouTube, os recomiendo el canal de Pape Puts, llamado Vinyl for Losers, donde se habla de música y el cuidado de los vinilos.

Descarga la demo pinchando aquí o escúchala directamente de YouTube.

Formados de las cenizas de una banda de Grindcore, con el absurdo nombre de Brutal Askerosity, surgen los Deformed en 1989. Un grupo de Death Metal de los que poco a poco iban surgiendo por estos lares. Éstos casi pioneros del estilo, cambiaron rápidamente de nombre a Stinkupus y dieron bastante guerra, pero el tiempo ha tratado mal a esta banda que yace prácticamente en el olvido.

De Brutal Askerosity ya hablaré en su momento, pero merece la pena mención tal atrocidad de aberrante ruido que, sin duda, está llena de anécdotas muy paletas de la época. Ahora toca el turno a Stinkupus, quienes eran una versión más pro de los grinders que he comentado.

No, no son una banda de Tampa. Son, de izquierda a derecha: Paco, Valen y Kueto (y abajo Pedrosa), en un día nada cálido de Santander, supongo.

Formados en 1989, bajo el nombre de Deformed, por Kueto (Lucifuego, Crowley, Undernoise) al bajo y coros, y por Valen (Undernoise, Funebre Devastation, Lucifuego, Moonshine) a la batería, se pasaron una temporada buscando músicos para completar la formación. Entre ellos, pasaron Justo y Nacho (Abhorrent, un grupo de Brutal Death/Grind de la época), pero no cuajó la cosa por diferencias musicales. Éste hecho hizo que Kueto se pasara a la guitarra, añadiendo a la formación a Paco (quien luego tocaría en Undernoise) al bajo y Pedrosa (quien luego sería parte de Anticlerical) a la voz. ¡Formación completada!

Debo decir, que yo no viví esa época. Yo conocí un año después sus andanzas, cuando Stinkupus dejó de existir y formaron Undernoise. Pero Kueto y Valen me han ido contando anécdotas a través de los años y ésta es mi versión de los hechos que, espero, sea de lo más fidedigna.

Así pues, Stinkupus ya estaba formado, aunque desconozco en qué año se completó la formación ya que incluso ellos tienen mucha información difusa, lagunas, etc. «Nos pusimos a ensayar en una casa en ruinas, en la frontera entre Cueto y Monte (dos barrios que ahora pertenecen a Santander, no confundir con el nombre de Kueto, el músico. NDR.) y de vez en cuando montábamos alcoholicconcerts

Pedrosa, Kueto, Paco y Valen ensayando en la casa abandonada.

para los marginales de la región», comenta Valen, y sigue «Había algún enchufe y alguna bombilla, todavía no la habían cortado, era de un tío del Kueto. Un antiguo taller de metal en desuso». No se me ocurre mejor lugar para ensayar. Allí tenían otros compañeros de ruido en otros locales, como Explosión Demográfica (Grindcore), Retortijón (Grind/Noise), F.D.K. (Grind/Noise) y puede que otros. En esa casa también hubo anécdotas oscuras, pues también vio la génesis de Lucifuego y, cuando aquello, había un misticismo oscuro realmente jodido detrás. Pero de eso ya hablaré en su día.

Después de muchos ensayos, fiestas, borracheras, conciertos clandestinos, etc., comienzan a sacar el morro por la región. Santander, evidentemente, fue su mayor salida, en garitos míticos como Rock Beer the New o el ya desaparecido UP, entre muchos otros. Además, siempre es recordado el concierto que vinieron a tocar aquí los Napalm Death en el Rock Beer the New en 1990 que, casi literalmente, les voló la puta cabeza a la peña de aquí, haciendo que el Grindcore fuera casi un estilo de moda entre los marginales del Metal o el Punk más cañero. Por supuesto, los Stinkupus no se perdieron ese recordado evento.

Descargando en el ya desaparecido UP 1992.

«El concierto del Bull (otro garito mítico de Santander. NDR.) fue muy destroyer. Lo hicimos un domingo a las 18:00 ó las 19:00, pero era gratis. Allí la peña se volvió loca, se golpeaban contra el cristal del dj, el ventilador… Bertón (Dalle Killers, Homicidio) casi revienta al dueño, que quería parar el bolo, pero no pudo. Fue el último concierto que hizo», recuerda Kueto.

La primera demo-ensayo del grupo. Como podéis apreciar, el inglés no era su fuerte.

Los conciertos de aquella época eran una auténtica locura. Anécdotas de este tipo también las he oído de otros grupos como Opposer, Anticlerical y yo mismo he llegado a verlo, cuando de crío, empezaba a acudir a estos míticos lugares de perdición. Sin embargo, por alguna estúpida razón, hacia finales de los 90s, esto cambió. La gente fue dejando de ir a los conciertos y ya era difícil ver esas demencias. La actitud cambió.

Pero, volviendo a lo que nos ocupa, Kueto, Valen y compañía decidieron registrar su primera demo. Un ensayo guarro en el local que, paradójicamente, sonaba bastante bien. Allí grabaron temas como «Stinkupus», «Brutal Sexual Aggression», «Vomitorium» e incluso la versión de Impetigo «My Lai».

Pero ese ensayo les sabía a poco y se pusieron a componer nuevo material. Dicho material, era más variado, mejor estructurado. EL grupo avanzaba. Sus conciertos eran brutales y su música más compleja. Y así, llegó el momento de grabar la demo oficial, en 1993, para lo cuál llamaron a Gerardo (Anticlerical), quien tenía un cuatro pistas y experiencia grabando demos. Ya llevaban un tiempo ensayando con Bertín (Undernoise) a la segunda guitarra y con él grabaron «T.R.O.M.A.». Título, supongo (no me ha dado por preguntarles), influenciado por las películas gore de esa productora de cine tan mítica que todos disfrutábamos en aquellos años. Los temas que incluía eran diferentes al ensayo y tenía títulos tan grotescos como «Cunt’s Devourer», «Infernal Possession», «Necrophilias’s Wishes…» o «I Drink your Blood, I Eat your Life». Precioso. Ésta fue la única demo oficial existente de Stinkupus. Tras eso, Bertín abandonó la banda y se quedaron de nuevo en los cuatro originales. Kueto había diseñado ya el logo oficial del grupo, pero necesitaban una portada. Para ello contaron con el artista Juanma, quien por lo visto se lo dibujó en un momento.

Uno de los conciertos que recuerdan con más gusto fue el de Alar del Rey, en Palencia. Resulta que Kueto conocía a un tipo de por allí que tenía un bar y le molaba mucho el Heavy Metal y la caña. Así que, en mitad de un frío invierno palentino, hablaron con un colega que les prestó (y condujo, de paso) una furgoneta grande industrial, donde pudieron meter todos los instrumentos (tocaban solos) y los músicos fueron en la misma caja, sin ventanas, hasta un pueblo que para ellos estaba a tomar por culo, perdido por ahí, por carreteras sinuosas (no había autovías por entonces) y rezando para que no les parara la Guardia Civil. «Llegamos al pueblo y, por supuesto, como pensábamos no se veía a nadie. Ni joven ni viejo, y mucho menos deathmetalero…», comenta Valen. «Fue una locura, montamos la batería encima de un billar, había una estufa y era el único bar del pueblo», añade Kueto.

Hasta aquí, todo mal. Todo muy mal. Pero de pronto empezó a llegar peña. Parroquianos de la zona, borrachuzos y algún que otro heavy. Todo tipo de personas se fueron congregando en el garito, mientras Paco y Valen se hinchaban a jarras de cerveza, arreglando el mundo y viendo cómo la hora de comienzo se iba estirando más y más, para despreocupación del dueño.

El cartel de Alar del Rey.

«De repente, nos dice el pavo que empecemos, que no cree que venga mas peña. El bar petado, nosotros borrachos y nada, a tocar. Empezamos el show con unos rocanroles improvisados por parte del Pillo (un colega que los acompañó. NDR) a la guitarra, Paco al bajo y yo a la batera. No sé cuanto estuvimos, pero a la peña le moló y se calentó bien», recuerda Valen. «…y llegó la hora de Stinkupus. Todos pensábamos que nos iban a linchar. Un pueblo perdido, unos chavales borrachos y melenudos tocando Brutal Death en el bar de un jevi ante todo tipo de gente de los mas variados estilos y edades», añade.

Así que empezaron y, tras 90 putos minutos sin parar de dar caña, tuvieron que volver a tocar todo el repertorio tras los vítores y gritos de los asistentes. «Aquí no acaba el concierto hasta que no venga la Guardia Civil» gritaba la peña. Así que los Stinkupus repitieron temas, siguieron bebiendo todos y así hasta que el dueño dijo «stop». Así recuerdan Kueto y, sobretodo, Valen el mejor concierto que dieron con la banda. Imaginaos estar en un pueblo a principios de los 90s, sin Internet ni nada de que hacer, ir al bar dar unos tragos y un grupo de melenudos os hace un pedazo de bolazo de Brutal Death Metal.

«T.R.O.M.A.» se distribuyó por la misma banda y hubo bastante buena acogida y, como todo en esos tiempos iba más rápido, comenzaron a componer lo que sería la segunda demo. Contactaron con Gerardo de nuevo y con él tras los mandos, registraron la segunda demo. Temas mucho mejor estructurados, escritos y ejecutados… Deciden hacer la presentación en el propio local de ensayo. Después del tremendo bolo, con versiones de Pungent Stench, Sepultura y Napalm Death incluidas, en la misma fiesta, se jode el master de la demo. Una puta catástrofe. «Se le cayó el calimotxo Lelo encima», comenta Kueto, haciendo referencia a un colega que andaba por ahí con un pedo del quince.

Así que nada. A tomar por culo la segunda demo de Stinkupus. No se sabe si este hecho en concreto hizo que el grupo fuera decayendo, pero Kueto fue perdiendo interés en él. Surgieron unos conciertos más. Algunos, realmente acojonantes, como aquél mítico de Cannibal Corpse donde también tocaron Aposento y como 12 bandas más, en los que Stinkupus, que estaban llamados a tocar, no lo hicieron por causas desconocidas. Hasta que en algún momento de 1994, Stinkupus fenecía para dar paso a Undernoise, con un corte algo más Grindcore que los anteriores.

Texto por Erun.
Imágenes cedidas por Valen, Kueto y José Odio Sonoro.
Audio por Nacho Kabuki.
Logo por Kueto, arreglado por Erun.

Puedes descargar la demo completa, de manera gratuita, pinchando aquí.
O bien puedes oírla en YouTube.

Orbital Processor Request from Outer Materia

Hace unos días publiqué un artículo hablando sobre OPROM, el cuál puede leerse pinchando aquí. El caso es que hablando con JhesuQ (Gathering Darkness, Selaphiel), su batería, le comenté que yo no disponía de ese material ahora mismo. Y de hecho, ni siquiera sabía dónde conseguir la primera demo. Cuál fue mi sorpresa que en unos minutos el cabrón encontró los dos masters de las grabaciones. Me puse a escucharlo y aunque a veces se nos va la olla de manera considerable, no suena ni tan mal.

Cabe destacar que todo ese material es totalmente inédito. De la primera demo «Virtue Through Khosmik Sadness» se hicieron varias promos, pero de la segunda «Into the Warp Zone» no se movió absolutamente nada. Creo que la pusimos en descarga a través de la difunta Pitchline-Zine, pero nada más.

Total, que hablando con JhesuQ, nos hemos calentado la cabeza y he rediseñado el logotipo y hecho una portada para la edición. Esto no quiere decir que vayamos a volver con el proyecto en activo, puesto que ha cumplido 17 años desde su deceso y no sé si tiene sentido. Pero al menos ya se puede disfrutar de una edición decente en digital. En cuanto a ediciones físicas, todo se andará, pero por ahora no hay nada a la vista.

Puedes acceder a la edición digital a través de nuestro Bandcamp.

Consultar por más info en Encyclopaedia Metallum (aunque no es muy fiable).

Lee nuestra historia a través de nuestro artículo previo sobre OPROM en el Blog.

Track list:

1. Distress from Wrolds Beyond (Intro)
2. Necrospherical Code
3. Through the Corridors of Despair (Interlude)
4. Thy Mystic Essence
5. Sirius III
6. Unmoved (Outro + Cover song)
7. Hate Beyond Centuries (Atlantis)
8. Lost Forgotten Kingdom
9. Virtue Through Khosmik Sadness

Line-up:

E-Dagoth: Vocals, Guitar, Bass, Syntetizers
H-Astur: Guitar
JhesuQ: Drums & Choir

Hace poco escribí sobre esos míticos grupos que nos hacíamos de fin de semana. Si no sabes de qué te hablo, te recomiendo que pinches aquí. El caso que nos ocupa es el de OPROM. No fue sólo un fin de semana, pero sí fueron unos pocos meses de vida. Eso sí, una vida suficientemente intensa para tener algún cambio de formación y dos demos.

A finales de 2002, después de hacer nuestro debut Forestdome de esa manera tan poco ortodoxa, recuerdo que hablando con Chus (Gathering Darkness, Selaphiel) me dijo que podríamos hacer lo mismo con algo en plan Brutal Death Metal, pero añadiendo un montón de influencias de otros estilos, para dotarle de una significación algo más mística. En ese momento, en Gathering Darkness tocaba un chico llamado Nico, que lo hacía muy bien, y que al parecer quería hacer algo más brutal (en ese momento, Gathering Darkness aún hacían Doom/Death Metal).

Así pues, los tres nos pusimos a ensayar como locos y sacar temas de Death Metal con mucho toque Vader, Suffocation, Deicide y otros clásicos. No sabíamos aún qué nombre darle y, en un alarde de creatividad absurda, se me ocurrió las siglas de OPROM, que venían de «Orbital Processor Request from Outer Materia». Muy freak, pero visto en perspectiva, era bastante original.

De la misma manera que grabamos «Mourningrim» de Forestdome, hicimos la demo de OPROM «Virtue Through Khosmic Sadness» en enero de 2003, en mis incipientes costra-estudios de Khazad-Dûm. Una demo de tres temas con un sonido muy pobre, he de reconocer. Tal vez el sonido crudo y sucio funcionara a favor de una banda de Black Metal como Forestdome, pero a mi juicio, no lo hizo con una de Death Metal del estilo de OPROM. En cualquier caso, movimos la demo por ahí, mientras nos poníamos rápidamente a hacer temas para la segunda demo.

Los ensayos fueron muy fructíferos y salieron temas que ganaron en técnica. Añadimos alguna influencia más, con algún toque de Nile por aquí y por allá, algo de Supuration o Hypocrisy… teclados cósmicos y algún sampler, pero manteniendo el estilo en sus cimientos old school del Death Metal más brutal.

En marzo de 2003 entramos en los B&C Studios, donde grabamos también el «The Unconquered Land» de CrystalMoors. Allí metimos caña a 3 temas nuevos, unidos por tres instrumentales, y una versión del «Pleasure of Molestation» de Hypocrisy. A esta demo la llamamos «Into the Warp Zone», que tenía un sonido muy superior a la anterior. Eso sí, grabar con claquetas habría sido mejor. Y, ahora que lo pienso, tal vez grabar las voces sin estar borracho habría sido algo a tener en cuenta.

La mala suerte hizo que tuviéramos ciertas desavenencias en el estudio y, antes de que termináramos de masterizar, el grupo ya estaba prácticamente disuelto.

No obstante, quisimos seguir, y por la senda del Death Metal técnico. Llamamos a Thorgen (CrystalMoors, Fatal Portrait) para que fuera nuestro bajista, dado que no teníamos uno y yo me encargué de su grabación en las demos. Nos hicimos una sesión de fotos y fin. Creo que llegamos a ensayar una vez, pero eso fue todo.

La putada es que no encuentro las demos para ponerlas en descarga. Si las encuentro, lo anunciaré y las pondré. No sé si tendrá sentido buscar un sello para su edición o editarlas yo mismo, pero bueno ya se vería.

Se puede encontrar más info, o no, en Encyclopaedia Metallum.

Los 90s fueron una puta locura en cuanto a proyectos se refiere. Cada fin de semana creábamos uno que no duraba demasiado. Cuando aquello, todos éramos estudiantes y nos sobraba el tiempo. Lástima que no tuvieramos equipo para grabar, que si no…

En los 90s teníamos la manía de ir a privar a la playa. Todos los fines de semana, religiosamente, íbamos al supermercado a coger nuestros litros. En aquellos tiempos cabe recordar que no había móviles, pero mágicamente, salíamos de casa (sin previo aviso) y nos encontrábamos en el súper en el tramo de las 18:00 a las 20:00 horas. Íbamos llegando poco a poco, nos poníamos a hablar de música o de chorradas, iban llegando otros, y otros… y cuando creíamos oportuno, entrábamos a comprar el avituallamiento.

Una tarde cualquiera, debía ser verano, de 1998 nos reunimos un montón de peña, solíamos hacer hogueras en invierno, que era más true, pero en verano molaba porque venía más gente. Los litros y las anécdotas o conversaciones filosóficas se iban viniendo entre risas, algún que otro vómito y farfulleos varios. Era muy normal que en esos momentos nos creáramos proyectos musicales acordes a las necesidades que creíamos tener en ese momento. La exaltación del alcohol, ya se sabe. Teníamos la ventaja de que ensayábamos todos en la misma nave. Un lugar infecto y enorme donde no sólo ensayábamos, sino que pasábamos todo el día hablando de música, haciendo fiestas, jugando al rol… Había varios grupos, entre ellos Moonshine (Black/Death Metal), Gathering Darkness (Death/Doom Metal), Fatal Portrait (Black Metal) y Hearse (Black Metal). En algún momento creo que hubo alguno más, pero ahora no me acuerdo.

Más adelante hablaré de Elder’s Cry o la génesis de CrystalMoors, que por ahí anduvieron también los cimientos, pero me está llevando bastante tiempo recopilar todos los datos para hacer algo decente.

Un fin de semana cualquiera, nos reunimos con nuestro clásico ritual botellonero y, cuando estábamos ya en la playa, empezamos a mezclar el calimocho y otros brebajes. Hacía una noche muy buena y empezamos a hablar de bandas como Slayer, Sepultura, etc. Nos calentamos y dijimos que queríamos hacer un proyecto de Thrash/Death Metal bestia y sucio. Ese sábado dio para mucho. El grupo empezó siendo un cuarteto no muy definido, como podéis ver en la foto principal, pero se conoce que a lo largo de la tarde llegaron más colegas y nos dimos cuenta de que uno de la formación original no tenía ni puta idea de tocar ningún instrumento, así que hubo cambios, por supuesto.

Algunos de los que se sumaron fueron Mon y Chus (ambos de Gathering Darkness en aquella época) y nos dimos cuenta de que podíamos hacer algo guapo. Nos calentamos la cabeza (y el morro) y nos pusimos a aventurar nombres. Bile (bajista y el que ha cedido estas fotos de su extensa colección bizarra de la época), ha comentado de que ese mismo sábado nos llamábamos Necromeation Evisceration, pero yo tengo recuerdos de que finalmente lo llamamos BIOlence, o algo así.

Al día siguiente hubo una resaca brutal, pero nos fuimos a hacer el primer y único ensayo de Necromierdas, o como se llamara al final este proyecto. Recuerdo que hicimos dos temas y pensamos que sonaban potentes de cojones, que teníamos que repetir el ensayo. Pero no lo repetimos nunca más y ahí se quedó la cosa. Uno de esos muchos grupos de fin de semana, como ya digo.

La formación quedó en ésta: Mon (Gathering Darkness, Zen) guitarra, Bile (Gathering Darkness, Eldereon) bajo, Chus (Gathering Darkness, Selaphiel), Rubén (Undernoise) a la otra guitarra y yo, supongo que a la voz solista.

Una sesión de fotos muy seria. De izquierda a derecha: Bile, Erun-Dagoth, Chus, Mon y Rubén.

Soy consciente de que este tema puede resultar molesto para los fans más fieles del estilo. Pero os voy a recordar que esto es una opinión personal mía y que no soy nadie. No estoy diciendo que el Thrash Metal sea una mierda, ni sentando cátedra con nada de esto, pues sería un completo gilipollas. Simplemente doy mi opinión, para el que le interese leerla.

Siempre lo he dicho. La verdad es que el Thrash Metal no ha sido nunca un estilo que me haya llegado a lo profundo. Recuerdo que del Heavy Metal di el salto al Thrash Metal, pero rápidamente me decanté por sonidos más brutales como el Death Metal o sonidos más densos y decadentes como el Doom/Death Metal. Pero rápidamente, me olvidé del Thrash.

Reconozco que hay discos o grupos que me han fascinado, como Slayer o Sepultura (los primeros, obviamente), Sodom, Wodos (lol), y discos concretos de Testament, Sacred Reich, Exodus, Metallica, Exumer, Nuclear Assault, Kreator y alguno más. Sobretodo, la vertiente más «extrema» del Thrash Metal.

A ver, empezaré comentando por qué ni siquiera me parece que deba catalogarse como «Metal Extremo». Ya digo, salvando los discos más salvajes del género, el resto me parece que se quedan a medio fuelle de extremismo. Bandas como Xentrix, Nuclear Assault, Anthrax o Megadeth pueden molar, pero no me suenan extremas en absoluto. Por supuesto, la etiqueta es muy amplia y llega hasta los primeros Sepultura, Possessed, Slayer, Toxic Holocaust, primeros Pestilence y todos esos, que sí creo pueden meterse en el saco de lo «extremo».

Una de las razones por las que el Thrash Metal no me ha parecido nunca tan atrayente es que no me suena oscuro, ni épico, ni malévolo, ni otros atributos que me gusta apreciar en la música. Sí es cierto que me gustan sus riffs afilados, algunas voces rabiosas o sus baterías rápidas. Pero la falta de oscuridad que tienen la mayoría de las bandas me parece un detalle muy importante para mí y que echo en falta. Al igual que las voces más rasgadas o guturales, o incluso algún que otro blast-beat.

Y es que, según lo dicho, el Thrash Metal que me gusta es el cerdo, el rabioso, el que suele estar mezclado con otras tendencias, como el Black Metal o el Death Metal. Ese sí me gusta. ¿Se sigue llanando Thrash Metal? Yo diría que no, pero ese sí le considero realmente extremo, pues aúna lo que me gusta de unos y de otros. Bandas como la ya citada Pestilence, Vader, Destroyer 666, Gospel of the Horns

Pero también pasa que si nos ceñimos a la pureza de la etiqueta, el único Thrash Metal que me parece ciertamente relevante es el que nació y creció en los 80s. En aquella época las bandas tenían mucha rabia, mucho que decir, mucho que escupir. Eran chavales de barrios marginales en su mayoría (pues supongo que algún caso no sería así), chavales con infancias complicadas que querían gritar a la sociedad. Tuvieron la suerte de ponerse de moda y fueron creciendo con el estilo. Es decir, me parece que ese Thrash Metal tenía un componente socio-económico similar al Punk, lo cuál lo hacía mucho más auténtico. Mucho más que las bandas actuales. Y aquí sí. Debo decir que las bandas actuales de Thrash Metal me parecen una pantomima en ese sentido. Lo siento chavales, pero puedo ser objetivo y decir que tocáis bien, que sois buenos músicos, que tenéis tablas, que incluso algún tema me ha gustado especialmente, etc., pero ese componente social, revulsivo y de rebelión no me le creo. Es decir, si vemos la historia (que igual es un fake de puta madre, a saber) de Sepultura robando instrumentos, o de bandas de barrios de mierda aprendiendo de fijarse en otros músicos, de otros estilos, haciendo tape-trading, flyers fotocopiados con corta-pega y cosas así… comparado todo con chavales que no han trabajado en su vida, con guitarrones de 2000 ó 3000 pavos, unos amplis de la hostia, yendo a clases de guitarra pagadas por sus padres, mirando videotutoriales de cómo coserte tus parches, grabando en estudios de 5000 euros… o sea… ¿qué puta rebelión hay ahí? ¿La del Call of Duty o cualquier mierda de esas? ¿La de discutir por el Facebook o ser antisocial poniendo memes? Venga ya, no me jodáis. Y ojo, no estoy generalizando, pero creo que el estilo del Thrash Metal va asociado a una actitud asocial, o antisocial, que no se aprende en la cafetería de la universidad ni sentados en casa compartiendo vídeos de YouTube en vuestra red social favorita. Veo al Thrash Metal actual como un estilo comercial y mainstream.

He hablado.

A principios del año 2002 nació Bagronk, un proyecto de Dark Dungeon Music muy épico que apenas moví y, sin embargo, tuvo una repercusión considerable, a pesar de la poca gente que lo conoció. Aquí narro su historia que, como no podía ser de otra manera, no es muy ortodoxa.

Para empezar, debo hablar antes de Daemonlord (aka Demonlord). Después de la demo de Moonshine «Remembrance» (1999), Kepa (el integrante encargado de la música) contactó conmigo para que fuera su vocalista, ya que le había gustado mi trabajo vocal. Después de un par de demos, un split y demás, llegó la hora de grabar el primer álbum de dicha banda. Yo solía hacer música con el ordenador también, y ya desde 1997. Rollos musicales que eran de distinto pelaje, desde chiptune y otra música de videojuegos, a instrumentales para las demos de mis otros proyectos. El caso es que me pidió que me currara alguna intro para el disco y ciertos temas. Así que a ello me puse.

Yo no contaba con que era el año 2002 y las películas de El Señor de los Anillos (siempre he sido un gran fan del rol y la lectura de fantasía épica, sobretodo, de Tolkien) me habían dejado una profunda mella con su banda sonora. También he sido numerosas veces un fan declarado de la película Conan el Bárbaro y su impresionante banda sonora, en la que Basil Poledouris hacía el mejor trabajo de su vida, en mi opinión. El concepto de Daemonlord no es épico, sino satánico e impío y todo lo que me salía era de carácter épico, medieval, fantasía… Así que, mientras hacía unas cuantas canciones, se las iba enviando a Kepa. Pero claro, no cuajaban con nuestro concepto y rápidamente las desechábamos.

Al final pude hacer algo, pero para ello, compuse un montón de canciones de Dark Dungeon Music, que no sabía qué hacer con ellas o dónde ubicarlas. Con el tiempo, muchos de esos temas los fui usando para dar una dimensión más épica a proyectos míos como Hrizg y Briargh.

Durante ese mismo 2002, le compré a Gothmog (CrystalMoors, Moonshine, Bittencross, Noesis) su sintetizador Yamaha Cs2X, que estaba de puta madre e iba de cojones para hacer ese estilo con sus sonidos más noventeros. Durante ese tiempo, fui pensando en nombres. Claro está, influenciado por J. R. R. Tolkien de nuevo, como no podía ser de otra manera. Fui barajando Helevorn, Thangorodrim, Gorthol… Pero al final me quedé con Bagronk, puesto que no estaba en uso y era más original. Significa pozo negro o foso de excrementos en idioma orco. Muy épico y poético, ¿verdad? jajaja

Reuní todos los temas y confeccioné una demo. Hice la portada rancia que veis, la titulé «The Quest» y lo dejé en el disco duro de mi ordenador. Realmente no recuerdo bien si lo moví entre discográficas pero imagino que no, pues todos mis contactos de aquella época eran de sellos de Metal Extremo.

Ubiqué dos o tres temas en el primer disco de Hrizg «Oaken Path of Grief«, y de pronto, los alemanes Black Hate Productions me escribieron para hacer la edición en vinilo de ese disco en 2007 y de paso proponerme editar un CD completo de Bagronk si hacía más temas, ya que la duración de todo no sé si llegaba a los 25 minutos.

Con este nuevo incentivo, me puse a escuchar música, leer libros y ver películas de nuevo. Todo era buena influencia, pues para hacer música épica en un instrumento que no domino, necesito ciertos apoyos creativos. Al final me salieron 15 ó 20 minutos más. Lo que creía podía ser una duración interesante para un disco. Pero claro, cuando los hice en 2002 usé unos samplers y sonidos que ya no tenía en 2007, así que los temas los hice con sonidos diferentes, pero que eran prácticamente iguales. Hablé con Abigor Mugerza para hacer una portada y redibujar el logotipo (el que veis encabezando el artículo es obra suya). Me curré un diseño para edición en digipack y se lo envié al sello.

Cual fue mi sorpresa cuando el subnormal de su dueño me escribió para decirme que los temas nuevos no eran tan buenos y que no iba a editar el CD. Así… a pelo y sin vaselina. Así que nada, me cagué en sus muertos y le dije que cancelaba su puto vinilo de Hrizg. A tomar por culo.

Con el tiempo, Abigor Mugerza redibujó la portada y la usé para la recopilación de demos en CD de Briargh, titulada «Ebro». Varios de los temas los fui usando, como ya he comentado, para otras ediciones de Hrizg o Briargh y, bueno, las que no he usado, las podéis escuchar en Bandcamp e incluso descargarla gratis.

Hoy en día, confinado gracias al COVID-19, al no tener ninguna guitarra a mano, me he puesto de nuevo a trastear estos sonidos oscuros y épicos. Después de tanto tiempo con esto aparcado, me he decidido a diseñar sonidos y pasajes que puedan conformar otro trabajo de Bagronk. No sé si le daré una vida como a otros proyectos, pero desde luego, sí quiero hacer un álbum más completo. Contar una historia con su inicio y su final.

BAGRONK – The Quest [demo 2006] by Bagronk