Goyo, un viejo amigo, me ha dado una alegría por partida doble. Tenía una cinta que aglutinaba dos proyectos que tuvimos juntos. Uno de Death Metal y otro de un atroz Black Metal/Grindcore (Belfegor, del que ya hablé). Hoy hablaré del de Death Metal, pues lo considero mi auténtico primer grupo ya que fue anterior. Este grupo fue Consciousness Remains.

Corría el año 1994 y yo era un adolescente imberbe cuya melena aún no llegaba ni a los hombros pero estaba hambriento por adentrarme en mi nueva obsesión: la música. El año estaba finalizando y Goyo (Wayne), un colega que tocaba la guitarra de puta madre, me dijo de montar un grupo, o unirme como vocalista a uno que estaba montando… no recuerdo bien. Fuimos barajando ideas y estilos. A los dos nos gustaba el Death Metal, y parecía que era clara esa dirección, pero él quiso introducir también algún riff más thrasher, lo cuál generaba ciertas discrepancias, pues yo quería sonar jodidamente oscuro y brutal. En esos días flipaba con grupos como Deicide, Cannibal Corpse e Hypocrisy, y además quería añadir rollos más a lo primeros Paradise Lost o My Dying Bride. Meter riffs en un estilo tipo Sepultura en esa ecuación no me parecía que encajara bien y me cortaba un poco el rollo. Ahora sé que depende de cómo se haga puede quedar de lujo, pero dados mis nulos conocimientos técnicos a la hora de hacer música que tenía por esa época, no se me ocurrió. De hecho, aunque en 1994 ya chapurreaba alguna cosa con las seis cuerdas, no fue hasta el año siguiente que empecé a tocarla más en serio.

Ya nos adentramos en 1995, e íbamos barajando varios nombres. A mí sólo se me ocurrían mierdas muy viscerales sin mucho trasfondo, así que probablemente hubo varios nombres antes del que dejamos. No lo recuerdo bien. Necesitábamos cubrir el puesto de segundo guitarra, así que Goyo llamó a su amigo de la infancia Antón, mientras que yo (que hacía poco que había empezado clases de guitarra en una academia) hablé con un compañero, Pelayo (Wayne, Lacta Moloko), que tocaba el bajo de puta madre y también le gustaban los géneros y bandas antes citadas.

El grupo estaba ya casi formado y tocaba establecer un nombre. Goyo aportó Consciousness Remains y, a falta de nada mejor por parte del resto, así lo llamamos. Ahora caigo en el fallo… La idea era llamarse «Desechos de la Conciencia», pero tal como lo escribimos, significaba «La Conciencia Prevalece», lo cuál viene a ser lo contrario de lo que queríamos transmitir. Vaya panda…

De izquierda a derecha: Goyo y yo, en algún momento de 1994.

Comenzamos a ensayar ya en ese mismo año en el garaje de Pelayo y allí hacíamos versiones de grupos tan dispares como Pestilence, Fear Factory, Paradise Lost, Nail Bomb, Brujería, Sepultura… así, para cubrir todo el espectro de gustos. De todos modos, todavía faltaba un batería. Mientras hablábamos con Sami (Varkhen de Fatal Portrait, Bittencross, Korzo, Hrizg…), el padre de Pelayo decidió que éramos unos mangurrianes sin futuro y muy ruidosos y nos largó de su garaje.

Como anécdota, recuerdo subir a casa de Varkhen, a quien sólo conocía de conciertos locales, y ver que tenía su kit de batería montado en su habitación. Allí practicaba, para pesar de sus vecinos. No recuerdo de qué hablábamos, pero supongo que de música, tías (hay que recordar que éramos adolescentes), ensayos o tal, pero nos mostró cómo sonaba un plato que se había comprado y le dio un hostiazo que me pegó un susto de cojones. Le convencimos para que se uniera al grupo, así que la formación ya estaba cerrada.

¿A que no sabéis donde nos fuimos a ensayar? Sí, a la grandiosa y mítica Nave de Monte. Allí nos estrenamos ese mismo año y estuvimos ensayando mucho durante esos meses. Todo lo que pudimos, porque de hecho, no teníamos apenas equipo y era todo un poco horrible. No recuerdo que Antón ensayara mucho con nosotros y de pronto decidió dejar el grupo. Al poco, le siguió Pelayo.

Goyo, Varkhen y yo continuamos nuestros ensayos y, al ver que era harto difícil encontrar bajista, fui pensando en vender la guitarra y comprarme un bajo. Pero mientras tanto, seguía jodiéndome las cuerdas vocales con mi micrófono de mierda roto, un cable que falseaba y un ampli que debía ser de 30 Wats. Lamentable. No obstante, esto no evitó que pudiéramos grabar un ensayo, el cuál puede descargarse pinchando aquí. Luego, yo cogería el primero de esos temas y mediante un sofisticadísimo sistema de grabación casero a base de cassettes, me superpuse una segunda pista vocal. Una chanada, pero quería practicar en eso de grabar y mezclar. Dibujé varias versiones del logo, pero el único que he encontrado entre miles de viejos papeles, ha sido el ultra cutre que encabeza este artículo.

En la segunda mitad de 1995 yo había conocido a Jose (Opposer, Moonshine, Funebre Devastation) en la academia de guitarra y empecé a ensayar con él mi idea de Death Metal, la cuál llamamos Nekrom. Como sólo éramos él y yo, le comenté de unirse a Consciousness Remains como guitarrista, cosa que aceptó.

Así pues, ya estábamos completos. Habíamos entrado en el año 1996 y yo había cambiado mi guitarra por un bajo. Podíamos pues ponernos serios y, sin embargo, la cosa se jodió. Goyo había decidido hacer un estilo musical más desenfadado. A pesar de que le molara el Black y el Death Metal, él quería sonar más a Thrash Metal o, incluso, al emergente Nu Metal. Con este giro, hizo que tanto Jose como yo nos marcháramos del grupo. Por una parte, yo entré en Opposer como bajista, mientras que daba los primeros pasos con Moonshine, la reencarnación de lo que en inicio llamé Nekrom. Además, había entrado como vocalista en un grupo de Grind/Death Metal llamado Descomposición Orgánica, del que ya hablaré más adelante. Me suena que Pelayo volvió a la formación y estuvieron Consciousness Remains ensayando unos meses pero Varkhen se marchó para unirse a los thrashers Finis Africae (luego cambiarían de estilo y nombre por el Black Metal de los Fatal Portrait). Goyo y Pelayo disolvieron el grupo y metieron a Rober como batería para formar Lacta Moloko que, más tarde, serían conocidos como Wayne, volviendo un poco más al estilo rudo y contundente de los inicios.

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Puedes escuchar la demo/ensayo completa en YouTube

Tan pronto me compré mi primer PC, me puse a hacer pruebas de grabación para aprender a usar el software y poder llevar a cabo mis experimentos musicales. Éste fue uno de ellos. No me matéis.

Con este nombre, aparentemente de coña, se esconde un proyecto que comencé a finales de 1995 de Death Metal, con toques Grindcore o Brutal Death guarro. Justo ese año me había comprado mi primer ordenador Pentium, con una tarjeta de sonido muy guapa para la época que me permitía empezar a hacer virguerías por mi cuenta y dejarlas grabadas. ¿Para qué? Pues para nada en concreto, pues no lo editaba ni lo movía más que por algunos reducidos contactos. Eso sí que era Underground. No obstante, gracias a hacer estos experimentos, aprendí a usar algunos editores y comenzar mi «carrera musical» basada en el DIY (Do it yourself).

Cassette que le grabé a Bile en su día. Así hacía yo distribución en aquellos tiempos… Más abajo está la demo de Torture, otro proyecto que hice entre 1997 y el año 2000 del que ya hablaré.

Con ganas de hacer algo impío y que sonara relativamente serio, empecé a componer riffs para Nekrofixion yo sólo. De vez en cuando pretendía contar con algún colega, como Uruksoth (Gathering Darkness, CrystalMoors…) o alguno más, pero aquello no prosperaba por el motivo que fuera. Todos éramos principiantes en aquella época y el compromiso tampoco lo tendríamos muy macerado. Aquello era una casa de putas a nivel musical. Hoy hacía un grupo con Uruksoth, mañana hacía ese mismo grupo con otro y todos tan amigos.

He encontrado un listado de temas que pertenecía a Belfegor bajo el nombre de Nekrofixion, lo que podría significar que tan pronto grabamos aquella demo tan rancia de Belfegor, cambié el nombre. No lo recuerdo, la verdad, pero sé que algunos de los riffs de la demo «Agony Mass» de 1997 los hice tiempo atrás, así que bien podría ser.

No tengo apenas recuerdos de Nekrofixion desde 1995 a 1997, cuando me compré el PC, salvo algún momento sentado en la cama tocando mi guitarra o el bajo y componiendo riffs lo más brutales que se me ocurrían. No tenía manera de grabar nada en esos años, más allá de esos ritmos en una cinta de cassette que seguramente tenga guardada aún en el trastero pero que, debido a que no tendría ni batería ni voz ni nada, no tiene sentido mostrar aquí.

Llegó el año ’97. Sin tener ni puta idea de cómo empezar una grabación, me puse a programar las baterías con el Fast Tracker 2. Un programa basado en archivos WAV que me pasó un colega y que llegué a aprender a usar realmente bien. No sé de dónde salieron los samplers de batería, pero como no sabía nada de armonía todavía, no me atreví a incluir teclados, ni nada extra. Bastante tenía con programar unas baterías que sonaran más o menos bien. Además, que éstos no habrían tenido sentido con el estilo que pretendía hacer.

Como no tenía un micrófono bueno, usé el mega cutre de ordenador y grabé directamente en el Fast Tracker 2, procesando las voces con ese programa y añadiéndolas algún que otro efecto.

Yo engorilado tocando el bajo a principios de 1996.

Con las voces ya pregrabadas y las baterías programadas, me puse a ensayar los temas como pude, en mi habitación. Yo llevaba tocando la guitarra un par de años, así que mi destreza tampoco era la polla, pero llegué a hacer unos riffs medianamente decentes y me envalentoné para grabar.

El proceso de grabación fue el siguiente: Saqué un cable de la salida de cascos del ordenador y lo llevé a la entrada auxiliar de mi minicadena. La guitarra la conecté a mi BOSS Metal Zone, y de ahí, a la entrada de micrófono de la minicadena. Di al REC, luego al play del Fast Tracker 2 en el ordenador y así grabé una pista de guitarra en una cinta. De esa manera hice los cuatro temas. Una vez terminé, pasé esa cinta a la segunda pletina de la minicadena y grabé una segunda cinta añadiendo el bajo con el mismo sistema. Esto hacía que la calidad de sonido bajara, pero bueno, era la única manera que se me había ocurrido para grabar. No añadí una segunda guitarra ya que si bien ésto sonaba fatal, pues si añadía otra guitarra ya sería una podredumbre demasiado chunga. Además, Nekrofixion no requería otra guitarra.

Titulé la demo como «Agony Mass», aunque grabé algunas cintas de cassette sin título alguno. No creo que fuera por dejadez, sino más bien porque tampoco lo consideraba una demo como tal. El hecho es que no la moví casi nada y muy pocos pudieron «disfrutar» de esta puta mierda que hice. Los títulos sí me los curré la hostia (nótese la ironía): «Demonic Ruler», «Agony Mass», «Vicio a la Tortura» y «Altar de Tripas». Y así, con un par de cojones, di la demo por finalizada, con sus fallos y todo.

Visto en perspectiva, tal vez lo podría haber movido un poco más. Pero bueno, da igual, así quedó la cosa. De todas formas, tengo recuerdos de algún otro tema, así que seguramente la demo se compone de los temas que menos fallos tendrían, ya que creo que hay alguna cinta con alguna canción más. No obstante, el proyecto lo di por acabado, no sé bien por qué aún. Creo que ni siquiera me lo llegué a tomar en serio.

Durante ese año de 1997 yo entré a Undernoise como vocalista, pero el guitarra que había, Casas, dejó el grupo. Mientras buscábamos uno, me puse a juguetear intentando meter guitarra y voz, cosa que me fue imposible por mi falta de dominio a las seis cuerdas. Así todo, en Undernoise llegamos a ensayar el tema «Demonic Ruler» y trozs del «Agony Mass», con mejor sonido y mejor tocados, obviamente. Pero poco después entro Rubén, quien se trajo un buen puñado de riffs y ya se olvidó todo aquello, salvo algún que otro ritmo que se reutilizó en proyectos posteriores.

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Contrariamente a lo que dice Encyclopaedia Metallum, yo nunca formé parte de Wolfthrone. Al menos, de manera oficial. Fue una muy fugaz pasada por la banda la que hizo que alguien me considerara miembro permanente. Aquí cuento qué ocurrió y cómo ocurrió.

Un amigo me ha comentado que cuente esto y hete aquí que soy un mandado. No sé si será de interés de más de una persona, pero ahí lo suelto jaja

Hacia finales de los 90s y principios del nuevo milenio, éramos muchos los que estábamos fascinados por esa ola de Pagan Metal que, por cierto, nada tenía que ver con la actual. En aquellos tiempos, el estilo no dejaba de ser un Black Metal oscuro y crudo pero con temática pagana en lugar de satánica. Bandas como Nazgul, Berserk o Dark Drakkar eran auténticas pioneras en este creciente auge.

En 1999 establecí amistad con Asgard, guitarrista de la banda granadina Dark Drakkar, quien tenía un fanzine (Iberiam Zine) y se movía por toda la península conociendo músicos con los que tenía afinidad por carta (sí, por carta), saliendo de fiesta con ellos, etc. Entre los dos empezamos a hacer planes de proyectos de ese estilo. En el año 2000 montamos Winterhowl, con el que compuse un par de temas (que luego usaría para CrystalMoors), pero no llegamos a hacer nada serio. Por esas fechas, Asgard disolvió Dark Drakkar, se instaló en Vitoria por temas laborales y allí formó Wolfthrone junto con Shadowolf (Funeral Zine y muchas bandas, por lo visto) a la batería, Cryofdoom (In Thousand Lakes, Epitaphy) al bajo y voz y Guda (desconozco sus bandas actuales) a la segunda guitarra. La idea era claramente seguir la dirección marcada por Dark Drakkar y Winterhowl.

Después de unos ensayos, ya en 2001 grabaron «Awakening of the Wolves», una demo con dos temas sólo y un sonido muy crudo. A mí me encantó, la verdad. Además de estar en contacto con Asgard, también lo estaba con Shadowolf por el Funeral Zine. Resultó que en ese año, o al poco tiempo, Asgard tuvo varias desavenencias con algunos miembros y abandonó el grupo. Shadowolf, sabedor de lo que me gustaba el proyecto, me llamó para que entrara de bajista y cantante, pues habían encontrado sustituto a Asgard y además Cryofdoom había dejado el grupo también, aunque luego volvería. Entrar en el grupo de manera oficial me parecía poco ético, por deferencia a Asgard que era mi amigo, pero les dije que podría echarles una mano si todas las partes estaban de acuerdo. Y así fue.

Ahora viene la traca…

Un día me acerqué a Vitoria, con idea de pasar el día ensayando, quedar con Asgard después, salir de fiesta y dormir en su casa. Bueno, pues más o menos ocurrió así, es decir, llegué a Vitoria pronto por la mañana. Yo no tenía ni carnet de conducir, así que fui en autobús. Cuando llegué, me dijeron que no había ampli de bajo y que había que ir a casa de Astaroth (Jentil Odol zine), que nos dejaba el suyo y, de paso, su bajo (que era un Ironbird tope de guapo). Estuvo gracioso bajar el super ampli aquel por las escaleras. Menos mal que nos esperaba abajo en el coche el padre de Shadowolf, que nos llevó al local de ensayo. Nos entregó la tartera con el almuerzo y… bueno, no, discutió con su hijo y nos echó del coche, más o menos. En el local de ensayo conocí al resto del grupo.

Yo ya me había sacado algún tema en mi casa, pero en el ensayo me puse a sacar el resto del repertorio, tanto con voz como con bajo. La idea era matizarlo cuanto antes pues querían debutar en directo. Allí me di cuenta de que el ambiente no era muy bueno entre el grupo y Asgard. Parte de la culpa la tenían ciertas tendencias políticas de algún miembro que difería por completo del resto. No voy a entrar en más detalles, pero ahí cada uno tiraba por un lado y ese rollo no me molaba nada.

A mitad de ensayo nos dio por empezar a pimplar. Habíamos pillado cervezas y obviamente no bebimos con mesura. Al menos yo. A alguien se le ocurrió la idea de ponernos corpse-painting, tachas, pinchos y esas mierdas. Pensé que estaba improvisado y me pareció buena idea. Borracho, todo me parece bien (o mal, depende). La verdad es que se creó una atmósfera muy guapa. Fue un ensayo productivo y onírico. Al poco tiempo entró una amiga de estos, que era fotógrafa, y ahí me di cuenta de que no era circunstancial todo aquel montaje. Querían hacerse una sesión de fotos. Me pareció que sobraba, siendo yo un supuesto miembro de sesión, pero me importó tres cojones. A esas alturas ya iba con un ciclón bastante interesante. Más tarde me contaron que las fotos se velaron y no salieron. Vaya artistas…

Cuando se terminó el ensayo, nos quitamos el maquillaje, pero no terminó la fiesta. Salimos por la noche y seguimos bebiendo. Estuvimos yendo por garitos metaleros. Algo genial, pues en Santander ya no quedaban y a mí me parecía la hostia todo aquello. En un momento dado, Shadowolf me dijo que quería hacer una organización musical de bandas muy comprometidas con el Black Metal, para darnos apoyo entre nosotros, sacar recopilatorios y organizar conciertos. Yo me puse muy serio y le dije algo así: «Yo no quiero hacer organizaciones musicales, quiero hacer organizaciones terroristas anticristianas y pegar palizas», o algo parecido. Justo cuando me iba a descojonar e indicarle que iba en coña alguien me llamó para hablar, me di la vuelta y se me olvidó todo eso. Lo único que recuerdo de la noche fue que me quedé dormido en una discoteca y el resto lo tengo demasiado nuboso. No recuerdo nada más. No sé ni dónde dormí la mañana, supongo que donde Asgard, pero vamos, que no me acuerdo. Sé que hubo un buen circo cuando hubo que devolver el equipo a Astaroth, pero no consigo rememorar detalles. Lo gracioso del tema es que a los pocos días Shadowolf me envió un e-mail con una hoja para rellenar datos, como si fuera una suscripción a algo, para esa asociación musical que quería hacer. Me partí el culo cuando leí una especie de disclaimer que rezaba «La organización no se hará responsable de ningún acto violento de ninguno de los miembros». Joder, hasta ese momento ni me acordaba de la parida que le solté… qué truhán estoy hecho.

No volví a ensayar en Wolfthrone, a pesar de que me lo pasé bien con ellos y que el grupo me gustaba. Hubo varias razones que no vienen al caso, pero yo continué con mis proyectos en Cantabria. Al poco se puso fin a aquello que hicimos Asgard y yo bajo el nombre de Winterhowl que comentaba al principio (donde iba a haber militado también Uruksoth, pero que no llegó a ensayar nunca) y, como ya empezaba a ensayar con CrystalMoors, usé los temas que hice para ésta banda.

Por lo visto, alguien cercano a Wolfthrone pensó que pasar un día de ensayo-fiesta como miembro de sesión era equivalente a miembro permanente, así que me pusieron en esa jodida base de datos que he comentado. Pero yo oficialmente nunca he formado parte de este grupo.

Con un extraño nombre para un grupo de Brutal Death Metal / Grindcore, nos llega Selaphiel, de la mano de Chus (aka JhesuQ), batería de varias formaciones extremas cántabras, pero en esta ocasión, mostrándonos su faceta de vocalista y productor.

En 2015 JheshuQ (Gathering Darkness, OPROM, etc) creó un extraño y ruidosísimo proyecto con el nombre de uno de los siete arcángeles según la tradición católica. Extraño nombre para un proyecto tan brutal e impío. ¿O tal vez no? «Quise llamarlo así para diferenciarme de las tendencias satanistas de los grupos de Death Metal. En el Cristianismo se puede ver cierta crueldad. Entre los judíos y cristianos en los primeros años… como una maldad intrínseca en el ser humano. Ese supuesto «lado bueno» está lleno de maldad», comenta Chus a ese respecto.

Dualidades a parte, también llama la atención que siendo un batería tan rápido y brutal decida dejar las baquetas para centrarse en la voz y optar a las baterías programadas. A lo que él comenta: «Quería llevar el sonido que hacíamos en Gathering Darkness a un nivel más extremo y sucio. Mas «raw». Era otro concepto. Lo formé con David (Gathering Darkness, Stygian), con la idea de hacer algo más técnico pero sin renunciar a esa suciedad».

Con esta premisa, monta todo el percal en su home-studio y se ponen a hacer el hijoputa con distinto software de producción. A los pocos días «Death Metal on the Cross» ya estaba grabado. Enviaron la demo a Morbid Shrine Productions y al poco salió editada en cassette profesional, teniendo bastante buena aceptación a pesar de lo arriesgado de la propuesta.

Poco después, se meten en la producción de «Adumbratio», su secuela. Al preguntarte por el concepto de esta demo y sus letras dice: «Las letras siempre en castellano, como nota distintiva. Queríamos unas letras interesantes, no cosas fáciles», comenta, pese a haber títulos en inglés. Podéis ver un studio-report aquí sobre ello.

Selaphiel, de izquierda a derecha: JhesuQ, Fernando y David. Foto 2015.

Así pues, «Adumbratio» sale editado, ésta vez por ellos mismos, haciéndose poco a poco hueco en el Underground más extremo. Sin embargo, tras sacar uno de los temas como single, bajo el lacónico título de «Visceral», el proyecto parece caer en el silencio a nivel estudio. Aunque incluyen a Fernando como bajista y hacen algunos ensayos para llevar Selaphiel al directo. Cosa que no llega a ocurrir, pues Fernando (que era malagueño) se marcha y David y JhesuQ se centran en componer y grabar el siguiente disco de estudio de Gathering Darkness.

Un buen día, David decide abandonar Selaphiel. «David se saturó de tener que componer todo para Gathering Darkness y Selaphiel. Dejó ambas formaciones al cabo de un tiempo», dice JhesuQ.

No obstante, el grupo no está muerto, a pesar de lo que pueda parecer. «Estamos preparando cosas. El proyecto está vivo», dice cuando le pregunto por el estado del mismo. A ver si ahora se deja de baterías programadas y las toca él, porque talento y brutalidad no le faltan.

Texto por Erun-Dagoth
Logo por Ana
Reseña hecha por Bleak Zine
Entrevista hecha para Morbid Shrine Prods.
Studio Report de su segunda demo «Adumbratio», pincha aquí
Página de Encyclopaedia Metallum
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La verdad es que no recordaba haber hecho esta aberración sonora, pero Goyo (Wayne) me lo ha pasado y me han ido viniendo los recuerdos poco a poco. Tampoco hay mucho que decir sobre esto, pues no duró más que unos pocos días, pero bueno. En su momento grabamos una demo de Black Metal/Grindcore y, viendo lo que se hacía en esa época, no estaba ni tan mal.

Obviamente, en 1995 yo no tenía ni puta idea de qué grupos había con ese nombre. Tampoco me importaba mucho. Este fue uno de esos proyectos de fin de semana, porque lo hicimos en un par de días todo. Esta es la prueba de que trolleábamos ya con grupos a mediados de los 90s.

Hay que remontarse a una tarde que estaba yo privando en el bar «El Jefes» de Santander, junto con más colegas. Aquel no era un bar metalero, pero se petaba de heavies a diario. No recuerdo ni que se pusiera música, pero allí se podía ver gente de Finis Africae, Dressed in Black, Mordor, Anger Tears y mucha más peña. No sé si la clave estaba en el calimocho que ponían o que se estaba muy tranquilo, el caso es que un día reparé en un cartel en la columna que rezaba «Nueva demo de Lucifuego… Black Metal…» y me quedé flipado. Nunca había oído hablar de Lucifuego hasta esa tarde, pero la idea de que se hiciera Black Metal en Cantabria me pareció la hostia. Huelga decir que me compré la demo de inmediato.

Ya en casa, con una resaca de cojones, puse el cassette en la minicadena y me quedé a cuadros. Aquel no era un Black Metal al uso. Tenía influencias mucho más salvajes y sucias, como del Grindcore o algo así. La voz era muy desgarrada y Lucifuego Master vomitaba sus blasfemias de una manera visceral. No obstante, ya hablaré de todo esto más holgadamente, pues también formé parte de este proyecto diez años después.

Con Lucifuego y otras aberraciones en la cabeza, tales como Morbosidad, Beherit, Impaled Nazarene, etc., llamé a Goyo (Wayne, Consciousness Remains) para que se encargara de las guitarras y a Antonio, otro colega, para la batería. Yo me encargaría del bajo y la voz. Nos pusimos unos motes de mierda y ale, a hacer el grupo lo más extremo, satánico y gilipollas que se nos ocurriera.

En una tarde nos grabamos la demo «Antichrist» totalmente improvisada. Salieron 22 temas o más que, sin llegar ninguno al minuto, aunaba todo el salvajismo blasfemo de las bandas citadas en un estilo a caballo entre el Grindcore y el Black Metal. Las letras eran de lo más absurdo, mezclando satanismo con insultos, blasfemias, gritos chorras, porno y alguna imbecilidad. Todo unos letrados…

¿Cómo llamar al grupo? Pues como estaban de moda los nombres de demonios, pues lo llamé Belfegor y me quedé tan ancho. Hice el logo y la portada (que no recuerdo qué quise representar con esa portada, pero bueno), y un diseño a base de corta-pega, fotocopias y pegamento de los que se hacían antes. Limitamos la demo a 4 ó 5 copias, pues no le vimos ningún sentido más allá de echarnos unas risas y ale, a otra cosa. Por supuesto, ni nos pensamos darle continuidad pero, mirado en perspectiva, si nos lo hubiéramos tomado un poco más en serio, seguro que algún tarado le podría haber molado.

Si quieres descargar esta aberración, pincha aquí.

Todo hay que decirlo. En 2003 creamos el grupo más extremo de Black Metal que haya visto Cantabria. No es que haya mucha cantera por aquí en cuanto a Black Metal se refiere, pero desde luego, Ancienthorn ha dejado el listón bien alto para las poco probables formaciones venideras.

Creamos Ancienthorn en 2003, pese a lo que diga Encyclopaedia Metallum. Todo empezó cuando grabamos el MCD de CrystalMoors «The Unconquered Land», a principios de ese año. Además de los músicos implicados y los productores, en el estudio solía haber más gente. Dos de estos mirones eran Yuyets (bajista de Mairollosnauta) y Lord Wicked (batería de CrisisChrist, Retortijón, Zaborra, Burning Cuchillo…), quienes disfrutaban de las sesiones de grabación como dos enanos. Poco después de eso, me propusieron hacer un grupo con ellos de Black Metal rápido y desgarrado. Así que me volvieron a liar.

En un principio no teníamos claro el nombre que íbamos a ponerle. Recuerdo que Lord Wicked propuso Iskhariaah, pero al ser el pseudónimo del bajista de Immortal (aunque escrito de otra manera), rápidamente lo descartamos y le pusimos el nombre que veis.

Ese mismo verano ya estábamos ensayando. Al comando se nos unió Morth G. (Vergamönt, CrisisChrist), a la segunda guitarra y la cosa sonaba que atronaba. Totalmente influenciados por Marduk, Dark Funeral y grupos de Black Metal rápido, comenzamos a perpetrar riffs afilados, melódicos y baterías rápidas en casi constante blast-beat. En ese año yo había adquirido una multipistas para grabar y dejamos registrado el single «Memories of Ancestral Rancour», que reflejaba perfectamente las intenciones del grupo y hacia qué dirección queríamos ir.

Ese tema lo grabamos únicamente para ver qué podíamos mejorar del estilo y para usar como promo en la búsqueda de sello. A través de los Berserk contacté con Battlelord Productions, de Japón. El tío lo escuchó y aparentemente le gustó mucho. Nos ofreció grabar un CD y pagarnos el estudio incluso. Esto pintaba de puta madre, así que nos pusimos a componer como locos.

Como anécdota chorra, recuerdo que me estresaba bastante algunas veces en los ensayos, pues éstos tenían la costumbre de coserse a porros y se les piraba la pinza. Un sólo tema nos podía llevar toda la tarde, entre risas e incoherencias varias. Pero al final fuimos haciendo un repertorio muy decente que quisimos grabar en cuanto pudimos.

No me queda muy claro qué intenciones teníamos como banda. No recuerdo que habláramos nunca de dar conciertos, quizá porque lo veíamos aún muy prematuro, pero sí que estuvimos haciendo todo lo posible por dejar constancia de la rapidez y la agresividad de la banda en un CD.

Ancienthorn. De izquierda a derecha: Lord Wicked, Erun-Dagoth y Morth G. 2003.

En 2004 me compré una multipistas mejor, una Yamaha AW4416 con expansiones y demás mierdas que, por supuesto, aún no sabía usar. Pero hice el experimento con los cinco temas que teníamos hechos. Para entonces, Yuyets había decidido dejar el grupo, así que me encargué yo también del bajo para la grabación. Creamos «Crawling from the Depths of the First Tower», que fue mezclado y masterizado en The Drive Division Studios. En un principio, todo esto no estaba pensado para ser movido a nivel comercial, sino para observar qué podíamos cambiar y mejorar como banda para así poder grabar un disco mejor. Le envié los temas al japonés y el muy mamón me empezó a decir cambia esto y aquello. Quiso que eliminara las pocas líneas de voces guturales que metía, que no introdujera teclados (cosa que no tenía intención de hacer, pero bueno) y, en definitiva, quería que grabáramos la música que él quería oír. Obviamente, le respondí que no sólo no íbamos a cambiar nada, sino que íbamos a meter más mierdas que a él no le iban a gustar. No sé si obtuve respuesta. Realmente, no lo recuerdo. A lo mejor se hizo el sepuku… Personalmente pienso que una de las esencias más importantes del Black Metal es que no hay reglas establecidas. Se caga en todo eso. Así que la idea de que alguien se crea con la potestad de dirigir el estilo de un grupo hacia derroteros más comerciales me parece una aberración.

Después de ese capítulo, aparcamos la grabación y nos pusimos a probar bajistas. Necesitábamos un sustituto idóneo para Yuyets. Pasó por el local Lucifuego Master y se medio sacó algún tema. Pero no cuajó. En ese momento, él quería hacer algo más lento y nosotros queríamos ir a toda hostia, así que no pudimos llegar a ningún acuerdo. El siguiente en probar fue Varkhen (Fatal Portrait, Hrizg, Korzo, Bittencross…) y sonó de puta madre. A Varkhen lo conocía en su faceta de batería y sabía que era muy bueno, pero me sorprendió ver que también se defendía estupendamente a las cuatro cuerdas, así que le metimos a la horda.

A pesar de haber completado la formación, no ensayamos ya mucho más, pues lo fuimos dejando y ya en 2006 yo me marché a Madrid a vivir, con que aquello se quedó como en stand-by permanente. Alguna vez se habló de volver, de buscar sello al menos para darle salida a lo que grabamos, pero se quedaba en nada. Todo un proyecto que se quedó prácticamente en el olvido.

En memoria de Morth G.

Texto Erun-Dagoth
Logo Erun-Dagoth
Fotos por Ancienthorn
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Si hubo otra banda que tuvo la misma mala suerte con la formación que Moonshine, esa fue su reencarnación: Eldereon. Ésta no sólo heredó su música y estilo, sino también su vaivén de músicos. A pesar de todo, duró unos años más que la anterior. Entre 10 y 11 años. Aquí hablo de lo que fue Eón Mayor.

Sí, lo has adivinado. Eldereon es la concatenación de dos palabras: Elder Aeon. Te has ganado un gallifante. Ahora, si no sabes inglés, lo buscas en el Google Translator. Pero, ¿qué significa el nombre para mi? Pues significa evolución-involución. Construcción de la destrucción. La eterna lucha dicotómica del ser. Un complejo concepto que aúna filosofía y ciencia, aunque en ocasiones también ocultismo, visiones personales y ciencia ficción. Eldereon es probablemente el proyecto más complejo, tanto lírica como musicalmente, en el que me haya visto involucrado. Y, por supuesto, el más difícil de llevar a cabo.

El grupo nace, precisamente, del deceso de otro grupo: Moonshine. Éramos los mismos músicos, pero en 2001 decidí cambiarle de nombre. Por varios motivos. Uno era que ya existía alguna banda con ese nombre. Además, Moonshine tenía un ligero componente pagano, místico y límpido. Con una clara influencia de Black Metal a lo Dissection o Dark Funeral, mezclado con Hypocrisy o Dismember. Sin embargo, yo quería darle un revés al asunto. Quería ir más allá. Quería introducir samplers y jugar con esos sonidos, quería sonar mucho más brutal y limitar la melodía y las apariciones del Black Metal. Así que, por todo esto y algo más, Moonshine se convirtió en Eldereon.

Sólo hicimos un concierto ese 2001 con el nuevo nombre, como ya comenté en el post en el que hablo de Moonshine. Ese concierto fue con Imperious Malevolence (Bra) y con los catalanes Nemesis Aeterna. Ahora no recuerdo si tocó más peña, pero es posible que sí. Ésto ocurrió en una antigua cárcel de Bermeo, en el País Vasco, y fue una auténtica pasada.

Cutremontaje que hice de Eldereon en 2003, donde aparecemos Gothmog, Gharador, Throrus, Aernus y yo (Erun-Dagoth).

Después, volcados en el local, nos pusimos a componer temas, añadiendo los teclados y samplers de Gothmog (Moonshine, CrystalMoors, Bittencross, Noesis) y todo sonaba bastante bien. Pero llegó un día en el que Jose (Opposer, Funebre Devastation, Moonshine) decidió dejar el grupo. Seguido fue Fernando (Moonshine, Korzo, CrystalMoors, Noesis) y claro, visto lo visto, puse a Eldereon en un hiato para centrarme en la reconversión de CrystalMoors en un grupo con más músicos. Esto ocurrió ya entrando en el 2002.

Durante los siguientes años recuerdo todo muy emborronado. Mucho caos. Sé que hubo una intentona de reflotarlo con Throrus a la guitarra (Stygian, CrystalMoors) y los músicos que veníamos de Moonshine. Pero sólo grabamos un ensayo con uno o dos temas. Esto creo que fue en 2003, si no me folla la memoria.

En 2005, Gharador (Foretdome, CrystalMoors) y yo grabamos el single «The Rise and Fall of the Nephilim», con un sonido algo diferente. La idea era tirar por esos derroteros, pero no continuamos con el proyecto hasta llegado el año siguiente.

En 2006 me ofrecieron abrir en directo para Sinister y, siendo ellos artífices de uno de mis discos favoritos («Hate»), no pude negarme. Busqué formación y nos pusimos a ensayar un repertorio. Además de Gharador, también tocó Thorgen (CrystalMoors, Fatal Portrait, Sri Lanka, entre otros) al bajo y Aernus (Omendark, CrystalMoors, entre otros) a la segunda guitarra. Apenas pudimos ensayar, pero pudimos sobrevivir al evento, lo cuál no estaba mal.

Al año siguiente, en el 2007, yo vivía en Madrid y estuve bajarando músicos para poder llevar el grupo. Entre los músicos, llegué a ensayar con Ayuso (Gloom), quien es uno de los mejores baterías con quien he tenido el placer de tocar. Menuda máquina… Pero no sé por qué, la cosa no cuajó. No era fácil hallar músicos comprometidos y tampoco podía hacer Eldereon sólo entre dos. Así que, como tenía en mis planes volver a mi tierra, puse la mirada a Cantabria de nuevo.

Mientras esto ocurría, grabé dos temas como single, que fueron «Insane Dreams of the Forgotten Ones» y «Temples of the Disavowed». Para el primero grabé yo las baterías, pero para el segundo me ayudé de una drum-machine.

Ya en el 2008, por abril o así, me volví a Cantabria con Eldereon ya formado por mi y los siguientes enajenados: Misanthate (13th Embodiment, Detriment Sorrow, Spawned…) a la batería, Txerra (13th Embodiment, Detriment Sorrow, In Loving Memory…) a la segunda guitarra y Bile (Gathering Darkness) al bajo. Tan pronto llegué, editamos la demo «Remembrance III», que no era sino una recopilación de Moonshine bajo el nombre de Eldereon, ya que el repertorio que usábamos era el que compuse yo para Moonshine (que en realidad fue casi todo).

Eldereon. De izquierda a derecha: Bile, Erun-Dagoth, Misanthate y Txerra. Foto por Emalaith 2008.

Empezamos a dar conciertos por Santander y nos metimos en los The Damned Studios de Txerra para grabar. Como aún no nos habíamos puesto a componer temas nuevos, regrabamos algunos temas de la demo de Moonshine «Remembrance» o la demo «The Voice of the Elders». Regrabamos también el «The Rise and Fall of the Nephilim» con mejor sonido. Yo estaba en contacto con Shogoth de Ered y con Sergi de Antichristian Front Records, así que les propuse hacer un split entre ambas bandas y coeditado por los tres. Así que en 2009, salió el split CD «Apocalyptic Revelations» (Ered) y nuestro «Into the Moonshine», en claro homenaje a dicha banda. La edición fue muy cuidada, con una portada increíble del artista Juanjo Castellano.

Mientras movíamos el split CD, continuamos ensayando como fieras. Componiendo nuevos temas que íbamos presentando también en directo. Tocamos una barbaridad, no sólo por Cantabria, también por Madrid, País Vasco, Albacete (brutal este bolo con los Empalmer) y algún lugar más. Algunos conciertos los montaba yo, y otros nos llamaban de festis y demás, pero lo gracioso es que llegamos a coincidir como 5 o 6 veces con los Balmog en directo, uno de los cuales fue el festi que monté en Santander junto a ellos, Impalator y Marthyrium. Dicho concierto se llegó a grabar en vídeo con varias cámaras. Recuerdo que contraté a Labaru Films para tal trabajo. Si lo encuentro, lo subo un día de estos.

Uno de los eventos que tocamos fue con Balmog y Sorgerth, o algo así. Éstos últimos eran del País Vasco y llevaban a un colega para ayudar que no paraba de meterse filas. Nosotros bajamos la batería y a él se le iba la pinza y la subía de nuevo. Así hasta que le pegó una chunga y se tuvo que ausentar. Esa misma noche intentamos dormir. La organización, que era la polla, nos buscó una casa rural, pero dormíamos todos juntos en una habitación. No diré quien, pero hubo un Eldereon que roncaba tanto el hijo puta que no podíamos dormir. Ni siquiera con tapones en los putos oídos pude planchar la oreja. El otro día lo comentábamos por Facebook, vaya risas ahora…

En ese 2009 tan productivo ya estábamos preparados para entrar a grabar. No recuerdo bien cuándo fue exactamente, pero repetimos estudio, volviendo a las manos de Txerra y los the Damned Studios. Aquí la cosa ya se jodió bastante. Las sesiones de grabación fueron muy estresantes. No tengo muy claro si en esas sesiones de grabación Txerra dejó de ser miembro del grupo o no, pero la cosa no estaba funcionando. Además, me había vuelto a ir a vivir fuera, y organizar todo eso fue una locura.

Todavía dimos algunos conciertos como trío, como en el Laudio Metal y alguno más, pero el disco aún no estaba terminado. Yo hablé con Aernus (CrystalMoors, Omendark y antiguo miembro del grupo) que, como también es técnico de sonido y se encarga de los JIS Sound Design, para ver si podía añadir con él algunos punteos, las voces y arreglos, además de encargarse de la mezcla y mastering. Él aceptó y el resto del disco lo hicimos con él.

Eldereon. De izquierda a derecha: Misanthate, Erun-Dagoth y Bile. Foto por Blanca Cruces 2009.

Así que, por abril de 2010, ya teníamos una premezcla que movimos a modo de promo. Una vez conseguimos un sonido crudo y bruto, nos pusimos en contacto con Till you Fukkin Bleed Records (Pol), quien nos ofreció editarlo en CD y cassette. Como la edición prometía, me puse en contacto de nuevo con Aernus para remezclar el disco, intentando sacarle mejor partido, y añadir el tema «Insane Dreams of the Forgotten Ones» como bonus para el CD y el «Syntax of Grief» para la edición en cassette. Volví a hablar con Juanjo Castellano y él se encargó de la portada, que es otra puta pasada.

A nosotros aún nos salían conciertos durante ese 2010, y el último que tocamos fue en Zamora, junto a Avulsed, The Murder Industry, Hyndrance y Fermento. Un festi brutal. Debió ser en junio, así que os podéis imaginar el puto calor que pasamos, pero la experiencia fue muy positiva.

Como soy un culo inquieto, me puse a escribir el siguiente disco. Lo compuse íntegramente, con batería programada, pero hice los mejores temas que he podido hacer para Eldereon. Mucho más técnicos, más rápidos y oscuros. Grabé la versión demo del disco y se la envié a éstos, pues yo vivía en Elche en aquel momento. Y bueno… no sé si les explotó la cabeza o qué cojones, porque Bile y Misanthate no sólo dejaron el grupo, sino que también dejaron la música (al menos hasta día de hoy). Así que me volví a quedar yo sólo en una situación en la que debía cancelar propuestas de conciertos, con un disco aún mezclándose y a punto de salir editado y con otro disco compuesto y terminado. No obstante, dos de los temas de ese nuevo disco los usé con Moonshine, cuando volvimos a tocar ese 2011, pero originalmente fueron compuestos para Eldereon.

Yo me puse a buscar sustitutos y contacté con Theron (Pang of Death, Feretrum…) para que tocara la batería y hablé con mi amigo Dumah para que fuera bajista. Mientras eso sucedía, la mezcla se terminó y envié el master a Polonia, al sello, quien lo sacó en 2011, llegando a tener unas críticas brutales a este primer larga duración que titulé «Blood of the Dying». Todavía considero que es muy buen disco, con mucho equilibrio entre melodías y brutalidad, aunque su sonido no me termine de convencer. El problema vino también de aquellas sesiones de grabación, que no fueron satisfactorias.

Con la formación ya cerrada, en ese mismo año hicimos el último single hasta la fecha, que fue «The Unsacred Codex», que puede oírse por YouTube. Con ellos también estuve ensayando los temas de ese segundo disco inédito, pero no terminaban de sonar. Theron es un batería muy técnico, pero se volvía tan loco con los ritmos que era una auténtica marcianada. Además, Dumah no tenía el nivel para poder tocarlos, así que finiquité el proyecto con éste último tema en 2012.

Eldereon. De izquierda a derecha: Theron, Erun-Dagoth y Dumah. Foto por Amaya 2010.

Me dio mucha pena terminar con Eldereon, pero si no puede ser, no puede ser. Como con Moonshine, terminé harto de tanto ir y venir de músicos, con cambios de formación, etc. No me interpretéis mal, estoy muy agradecido a todos esos buenos momentos creativos y personales pero, al final, uno se agota de intentar resucitar y mantener vivos proyectos que tienden a irse a tomar por culo a la primera de cambio.

Al poco, tan sólo un año después, creé Deprive yo sólo. Este proyecto podría haberse llamado Eldereon perfectamente, aunque decidí no incluir las influencias Black Metaleras en él y hacerlo más genuinamente Death Metal con influencias Doom/Death. Pero podría haber sido Eldereon sin ningún problema. No obstante, quise empezar de nuevo, sin tanta carga detrás de ex-miembros y encargándome yo sólo de todo. Pero ya hablaré de Deprive cuando se tercie. Lo único que puedo avanzar ahora, para el que haya tenido los cojones de llegar hasta aquí leyendo, es que recientemente he encontrado ese famoso «segundo disco» en mi HD, y aparentemente está completo. Quizá sea hora de terminarle y ver qué pasa.

Texto Erun-Dagoth
Logo por Christophe Szpajdel
Fotos por Emalaith, Blanca Cruces y Amaya.
Página de Encyclopaedia Metallum
Disco digital en Bandcamp
Descarga la versión demo de «Blood of the Dying» gratis aquí.
Disco completo en YouToube:

Voy a volver a hablar de Hrizg, y no será la última vez, pues éste proyecto está lleno de anécdotas que pueden resultar entretenidas de leer. O tal vez no. Si este es tu caso… pues te lees el Marca, ¡imbécil!

Después del éxito que tuvo «Oaken Path of Grief», como ya comenté en el post en el que hablo de ello, tenía que pensar qué paso dar. Hacia qué estilo. No quería sacar otro disco igual que el primero y, de hecho, no quería sacar otro disco. Grabé una demo inédita, con el título de «Pestis Flava» a principios de 2007 de la que ya hablaré (y colgaré la demo de forma gratuita) y que no me dejó muy satisfecho. Tal vez me estaba exigiendo demasiado o yo qué se. El caso es que aún en 2007, por septiembre, pensé en improvisarme una demo, a ver qué pasaba.

Foto en plena grabación del videoclip. Realizada por Emalaith.

En ese año, yo aún vivía en Madrid, así que en una de mis vueltas a Cantabria hablé con Txerra (13th Embodiment, Detriment Sorrow, etc.) para ver si podía ir a su local a grabar las baterías. Yo en Cantabria no tenía ningún equipo (mi material lo tenía en el local de CrystalMoors, ya que aún estaba en dicha banda), así que le pedí también a Misanthate (Detriment Sorrow, Eldereon, etc.) que me dejara su kit de batería, el cuál era muy costras y sonaba a culo, pero me daba igual. Luego él se compró un kit bueno, pero recuerdo que ese sonaba muy a lata.

Al siguiente fin de semana que pude volver, me metí en el local de Detriment Sorrow, supongo que eran, y me senté en la batería de Misanthate, esperando a que Txerra microfoneara la batería. Por supuesto, me dejé en manos del buen hacer de éste hombre, al frente de sus the Damned Studios. Sólo diré que montar todo, microfonear y hacer la prueba de sonido pudo durar más que la grabación en sí.

Tuve ciertos problemas con el kit de batería. Éste, obviamente, estaba puesto a la manera de Misanthate, y yo me moví un poco los toms y los platos, pero usé su doble pedal, el cuál era demasiado blando para mi gusto. Pero, en cuanto ordené todo un poco, dije a Txerra… «Go, bitch».

Por supuesto, grabé sin claqueta ni nada. No ensayé y me lo improvisé todo. Sólo parábamos cuando mis cagadas eran demasiado extremas, pero si no, seguíamos como si nada. Así que me grabé los cuatro temas que tenía pensado en menos de una hora de sesión de grabación. A lo loco. Fue gracioso, porque Txerra no supo qué cobrarme y no me cobró nada, jaja… ¡Gracias, majo!

Me llevé las pistas a Madrid y desde mi casa grabé el resto. Usé el V-Amp II de Behringer, que es un poco mierda, pero bueno, no tenía otra cosa en aquel momento. Yo venía usando hasta hacía poco una pedalera BOSS ME-10, que le compré a Jorge (Broken Spell, Seven Days) que era la hostia. Pero la hija de puta decidió dejar de funcionar poco antes.

Mientras iba componiendo y grabando, me daba cuenta de los fallos de tiempo y la cantidad de errores que había en la sección rítmica, pero bueno… Ya tarde, ¿no? El caso es que grabé de todo en estos temas. No sólo guitarras y bajos, sino también whistles, toms extras, teclados, guitarras acústicas… Y por supuesto las voces, las cuales fueron a varios registros.

Hice un trabajazo a la hora de mezclar estos temas en los Khazad-Dûm Studios, pues arreglé la mayoría de fallos. Todos los que pude, dados mis conocimientos en ese momento. Evidentemente, los fallos de ejecución y tempo eran imposibles de arreglar.

«Enemy of Weakness» es una grabación ponzoñosa, pero que me tomé más en serio a nivel lírico y filosófico. Con Hrizg, no hablo de paganismo como tal, como puedo hacer con Briargh, sino de mi visión oscura de las cosas, mi odio y repugnancia sobre hechos y acciones, sobre otras personas que me han tocado los cojones en la vida, sobre esta sociedad de mierda y de cómo me afecta, sobre ocultismo, negatividad, etc.

El sello que editó el primer disco, Wraith Productions (USA), me ofreció editar esto en vinilo junto al grupo norte americano Satanic Supremacy. Me puse a trabajar en la portada, pero no sé qué pasó, que al bajista le metieron en la trena y teníamos que esperar. Cancelé la edición y hablé con Final Embrace Records para editarlo en cassette en split junto a la banda griega Mortuus Caelum. Al final sacaron 300 copias, si no recuerdo mal, que creo que se movieron bastante rápido.

También hablé con Labaru Films para la realización del videoclip del tema «Si vis Pacem Parabellum», que creo rodamos en un par de días de noviembre de 2007. Una localización fue en Galizano, o por ahí, y la otra en el bosque de Ucieda. Como anécdota graciosa, decir que en ese momento habían venido Necroseheiim (The Art of Blasphemy, Gloom) y su pareja de entonces a pasar el finde a Santander, a mi casa y le usé como «extra» en el videoclip. Hay una parte en la que imito «La Piedad», y él hace de Jesucristo. Somos unos artistas…

Con el tiempo, se me ocurrió hacer una remasterización y editarla en cassette y digital a través de Morbid Shrine Productions, que podéis escuchar en streaming (o bien comprarla en digital, ya que la edición física se agotó hace bastante) aquí.

Así pues, ésta es la historia, a grandes rasgos, de cómo se grabó «El Enemigo de la Debilidad».

Cuántas historias se conocen de tal lugar de perdición. Un vórtice tenebroso, lleno de maldad y porquería humana. Cuna de batallas roleras, alaridos satánicos y hordas infectas de orcos borrachos. Ese lugar existió en nuestro mundo, en un ahora barrio de Santander. Era la Nave de Monte.

La verdad es que no recuerdo cuándo se alquiló la famosa Nave de Monte (sí, con mayúsculas y en negrita). Pero, según creo recordar, era una nave-almacén del padre de Varkhen (Hrizg, Fatal Portrait, Bittencross, Korzo), que apenas usaba y que nos cedió para ensayar a cambio del pago de su alquiler, obviamente.

Aquí empezaron a ensayar los Fatal Portrait, una banda de Black Metal que justo ese año habían empezado a hacer ruido, tras la disolución de su antigua banda Finis Africae (Thrash/Death Metal). Por cierto, nunca entendí que un grupo se llamara Finis Africae, pero bueno, lo dice alguien que pone los nombres más extraños a sus proyectos, así que… continuemos.

 

Chus, batería de Gathering Darkness, haciendo el cabra en algún momento de 1999.

La transformación a Fatal Portrait ocurrió en 1998, justo cuando nacieron los Gathering Darkness quienes también entraron a la Nave, seguidos de Moonshine, que nos habíamos cambiado de local. Hasta ese momento, Moonshine ensayábamos en el desván de la casa de los padres de Fernando (guitarrista), pero pensamos que compartir local con éstos nos vendría mejor. Joder… ¡Y tanto! Es más, ya se usaba de antes y, me suena, que los inicios de Wayne también estuvieron por esos años. Así que fácilmente pudo estar en vigor desde un par de años antes, tranquilamente. Pero la época que nos interesa es la de 1998 en adelante. Así, porque lo digo yo.

La Nave de Monte era muy grande. Estaba adosada a otra y era muy gracioso porque ésta otra era «La Granja del Pony». Un lugar muy cuqui en el que los chavalillos y chavalillas montaban en los susodichos. No sé si había caballos también o qué hostias, pero allí tenían un cerco donde daban vueltas. Este detalle parece no tener importancia, pero esto hacía que el entorno fuera algo más absurdo. Además, cuando ensayábamos alguna mañana, nuestro puto ruido les molestaba y siempre había que parar un rato para que los bichos no se encabritaran. Aunque, en realidad, los que creo que se encabritaban eran los dueños.

Monte ahora es un barrio de Santander. En aquellos tiempos igual era un pueblo, no estoy seguro. El caso es que ahora todo eso está bien comunicado, asfaltado y tal, pero para llegar allí, teníamos que caminar bastante. Nadie teníamos coche y era un buen trecho entre campos, alguna casa de gitanos, un túnel bajo la carretera (que parecía la madriguera de alguna criatura infecta) y así hasta llegar al lugar. A veces era tan pintoresco que ni el puto Frodo habría pasado por ahí, pero éramos unos valientes.

La construcción era bastante vieja y no estaba nada cuidada. Por dentro era diáfano, pero había una pequeña oficina cerrada, que creo que nunca se usó, y un baño. Lo del baño merece capítulo aparte, pues al principio guay, pero al poco aquello era una inmunda cloaca de mierda, meaos, cartones mojados, botellas vacías y las arañas más grandes que he visto en mi puta vida.

Yo, riéndome como un subnormal por algún motivo random.

El espacio que usábamos estaba compartimentado en varias partes, coronadas cada una por una batería y algunos amplificadores. Lógicamente, los perros de Fatal Portrait se quedaron la mejor sección y el resto del local lo dividimos entre el resto. Era común entrar un día para ensayar y ver otra batería montada, porque resultaba que había entrado otra banda que al mes se piraba, o cosas así.

Allí hubo unos ensayos brutales, de las bandas antes citadas y otras que emergieron, como Hearse (Black Metal), Elder’s Cry (Pagan Metal), Stygian (Heavy/Thrash Metal), otros proyectos de fin de semana y fijo que me dejo más. Pero lo realmente jodido eran las fiestas que nos pegábamos ahí.

La Nave de Monte vio cómo nos juntábamos un montón de chavales, armados de litros hasta las cejas, que se ponían a beber como trolls cualquier día de la semana. Los fines de semana ya eran el Horror. Cada poco tiempo, se formaba una montaña de basura tal que teníamos que meter -literalmente- un contenedor de basura de la calle (lo cuál ya era una proeza, porque estaba a tomar por culo, imaginaos la estampa) e introducir la mierda a palazos. Tan cerdos éramos que nadie era capaz de guardar las botellas en una bolsa y tirarla después. Las íbamos acumulando hasta que la cosa era demasiado exagerada.

Los que generalmente la liábamos siempre, éramos los Gathering Darkness y yo. Normalmente, se nos sumaban otros colegas pero, de los que allí ensayábamos, nosotros éramos los más fieles. El resto iban de cuando en cuando. Nosotros siempre.

Recuerdo peña pegarse, mear y vomitar por la zona… una gran rata (Marisona), que hacía acto de presencia de vez en cuando… Las putas mega-arañas aquellas… discusiones absurdas por la música… Allí pasaba de todo.

En una noche muy etílica, a Chus (batería de Gathering Darkness) le dio por destrozar su propio kit de batería, sobre el cuál algunos saltábamos haciendo mosh (y dándonos unas hostias buenas). También recuerdo a alguien dormido etílicamente sobre la montaña de basura, pero no recuerdo quién era.

Yo tocando la batería de Chus, y éste haciendo algo que no sé qué es.

Ese mismo año, a Bile (bajista de Gathering Darkness y luego de Eldereon) y a mi nos dio por beber San Miguel. ¿Por qué? Pues porque daban puntos canjeables por cosas. En cuestión de dos o tres semanas, sacamos los suficientes puntos para pillar un polo, dos gorras, una bandeja, un paraguas, unas gafas de sol… pero… ¿Para qué?  Pues qué más da, porque sí.

A todo esto, ensayábamos y éramos muy productivos. Gathering Darkness debutaron con Karonte en diciembre de ese mismo año y nosotros estuvimos dando conciertos con Moonshine, mientras que Fatal Portrait llegaron a grabar y todo. Eso sí, el resto de proyectos que formábamos no pasaban de algunos ensayos.

En esa nave llegamos incluso a jugar partidas de rol. Era un descojono, porque empezábamos la partida -al RuneQuest, normalmente- sobre las 16:00 de la tarde, con toda nuestra buena intención, pero con litros. Así que era gracioso ver cómo la peña se iba tajando sin saberlo, pues no era una actividad que asociaras al beber. Intentábamos mantenernos cuerdos, pero tras cuatro horas de beber sin parar, sentados y en calma, nos dábamos cuenta de que estábamos con un pedo del quince. Emitíamos frases inconexas que yo intentaba entender, o tiraban los dados a tomar por culo, como si fuera lo más normal, o nos inventábamos situaciones en la partida de lo más inverosímiles. Aquí habría dado grandes momentos de inspiración a Stephen King o incluso a David Lynch… o no, tal vez no…

Que alguien me explique esto…

Y esas Nocheviejas… Aquello no tenía nombre. Ahí sí que nos congregábamos todos los grupos, con colegas, parejas, etc. Menudo hervidero de inmundicia mental. Peña tirada, humo, basura, risas, música, mucho ruido, cristales rotos, vómitos, discusiones… La más memorable fue la última, el último día de la nave. Cuando teníamos que dejarla ya, pues vencía el contrato. Esa Nochevieja fue la hostia. Rompimos todas las botellas que allí teníamos contra la pared, destruimos todo. También tiramos las botellas de nuestra colección de San Miguel. Esas que nos hizo ganar tantos «premios» a Bile y a mi. Hasta un televisor que había por ahí. Titiboy, un colega, tiró una botella que hizo carambola y terminó jodiendo el lavabo del baño. Ríos, el bajista de entonces de Fatal Portrait, se cayó sobre los cristales rotos. Una gran despedida. Nos faltó prender fuego a algo. La cuestión es que no recuerdo si fue la Nochevieja de 1999 al 2000, o la del año siguiente.

Así que nada, cada uno tiró por un lado después, aunque Gathering Darkness y Moonshine volvimos a coincidir en el 2001 en un local, pero ya no era lo mismo. Ni parecido.

Texto por Erun-Dagoth.
Imágenes cedidas por Bile.

Detriment Sorrow fueron una formación nacida de las cenizas de 13th Embodiment de potente Black/Death melódico que duró unos tres o cuatro años antes de desaparecer, pero que dejaron buen sabor de boca a través de algunos buenos conciertos y una gran demo.

Antes de empezar a soltar párrafos con la historia de este grupo, tengo que decir que me sorprende mucho la poca memoria de la peña. Joder, yo recuerdo todavía los primeros riffs que compuse (de hecho, los he ido integrando en algún proyecto mío, en algún disco), y eso que ocurrió en 1995. Pero aquí a la gente se le olvida todo. O no saben dónde está su demo, o no encuentran fotos… Menudo puto desastre, jaja. Y cómo no podía ser de otra manera, Detriment Sorrow es otra de esas bandas. Vaya panda…

Detriment Sorrow. De izquierda a derecha: Txerra, Lughros, Misanthate y Abathor. Foto por Emalaith.

Hay que remontarse al ya lejano 2005, cuando un grupo de chavales de Santander, que habían terminado con otro proyecto llamado 13th Embodiment, deciden continuar, pero cambiando a un guitarra por otro, y ya de paso, el nombre. «Nos formamos tras la disolución de 13th Embodiment, allá por el año… ni puta idea (2005 según Metallum), o sea, los mismos pero entrando yo en vez de César» rememora Abathor, su guitarra.

De modo que el grupo lo formaron Misanthate (Eldereon, 13th Embodiment, Spawned…) a la batería, Txerra (Eldereon, 13th Embodiment, In Loving Memory…) al bajo, Abathor (CrystalMoors, Gathering Darkness, Bittencross…) a la guitarra, Jhaldreën (Gathering Darkness, 13 Embodiment…) a la segunda guitarra y Lughros (13th Embodiment) a la voz. Con este elenco de perturbados, deciden empezar a dar forma a este grupo, a ensayar y, por supuesto, a agarrarse unas moñas de cojones en el local.

A pesar de la falta de disciplina que siempre hemos tenido la mayoría de los grupos cántabros, ellos logran crear un repertorio lo suficientemente satisfactorio para debutar al año siguiente, en 2006, junto a los veteranos Karonte, en ya mítica -y ya desaparecida- Sala D’Manu, de Santander.

«Me hacía mucha gracia que Lughros ensayaba sentado en la butaca, con donetes, chaskis y cocacola, jugando al Soul Calibur, pausaba, cantaba, dejaba el micro y seguía», comenta Abathor. Todo muy profesional.

En directo desde Torrelavega. Foto por Noche de Rock.

Al poco tiempo, Jhaldreën, uno de sus guitarristas, decide echar bomba de humo, dejando a la formación en un cuarteto y durando así hasta el fin de sus días.

Mientras, siguen la fase de composición de su primera demo y continúan dando conciertos aquí y allá, pero siempre en territorio cántabro. Incluso llegaron a ser nominados por la mejor portada a los premios Estela Rock de 2009, pero cuando eso ya no existían los Detriment Sorrow.

Un buen día, llegó la hora de ir al estudio y grabar la tan ansiada demo. En el año 2007 entran en Alberi Sound Lab, donde dejan registradas las baterías. Aquí Abathor comenta «vaya personaje el pavo por cierto jaja…», pero no especifica por qué. Así son estos muchachos… Aunque conociéndolos, no sé si el «personaje» sería el productor, o cualquiera de estos gamberros. Txerra, a su vez, graba el resto de instrumentos en sus Damned Studios, encargándose también de las mezclas y mastering, y dejando como resultado «Under Thorns», la única demo del grupo.

«Under Thorns» es un trabajo bastante ambicioso en mi opinión. Está claro que no nos encontramos ante la clásica demo de un grupo. Para empezar por esa portada, obra de Fernando Gándara (batería de Terminal Disease). La grabación incluye 5 temas + Intro, la cuál es otra obra muy trabajada de carácter sinfónico bastante grandilocuente. Los temas en sí están muy bien estructurados y tienen muy buena producción. Recuerdo que la demo tuvo gran acogida, por su estilo, a caballo entre el Black y el Death Metal de corte melódico, con influencias que iban desde God Dethroned a Rotting Christ, pasando por pinceladas de Keep of Kalessin por aquí o Hypocrisy por allá. Todo bastante bien compactado y no tufando demasiado en cuanto a melodía. La voz de Lughros encajaba perfectamente. Sin un ápice de efectos. Es directa y cruda. Lo único que podríamos criticar es la revisable pronunciación de algunas palabras, pero eso es muy típico en bandas de por aquí.

Portada de «Under Thorns», por Fernando Gándara.

En definitiva, parecía que Detriment Sorrow avanzaba con paso firme, pero no contaron con algo que ocurriría durante principios del 2008. En esa época, dos de los miembros originales, Txerra y Misanthate, entraron a formar parte de Eldereon. Éste hecho hizo que fueran dejando un poco de lado Detriment Sorrow. Algo también muy típico, por desgracia.

Durante el 2009, Txerra decide abandonar el grupo de manera oficial y éstos intentan buscar sustituto y dar un reflote al proyecto. Entre los que audicionaron, pasa de nuevo Jhaldreën, pero esta vez en su nueva faceta de bajista (antes de entrar como tal a Gathering Darkness), pero la más destacable fue la de Kueto (Lucifuego, Stinkupus, Encólera…). «Vino y era un caos. Tocaba e iba por libre haciendo otras cosas, se piraba, volvía al rato… Así que, tras un par de ensayos creo que ya nos disolvimos.», recuerda Abathor.

Sin embargo, su batería Misanthate opina otra cosa: «Con Detriment realmente nunca fue una disolución del grupo. Más bien fue un descanso que terminó en eterno. Es mas, yo llegué a pensar en levantarlo y todo». Pero por ahora eso no ha ocurrido.

Sea como fuere, en algún momento de 2009 Detriment Sorrow desaparecieron. Algunos miembros se fueron a otras formaciones más grandes, como CrystalMoors (Cantabrian Pagan Metal), Eldereon (Death/Black Metal), Gathering Darkness (Brutal Death Metal) o In Loving Memory (Doom Metal). O incluso formaron alguna nueva, como el caso de Bittencross (Black Metal). Pero por lo visto, el mal endémico de muchas bandas de esta región (y seguro que de muchas otras) es ese, formarse con mucha ilusión, ensayar y crear temas, grabar una demo, dar algún concierto y disolverse. Una razón de ello podría ser la fama, la gloria, el dinero, las grupies, las giras… pero bueno, no creo…

Texto por Erun-Dagoth.
Imágenes extraídas de Myspace, Noche de Rock y Encyclopaedya Metallum.
Fotos por Emalaith.
Logo por Fernando Gándara.
Información por Misanthate y Abathor.

Otra info y fuentes:
Myspace.
Crónica del concierto de Karonte + Detriment Sorrow en Noche de Rock.
Entrevista en el programa de radio Noche de Rock.
Página de Encyclopaedya Metallum.
Descarga la demo pinchando aquí.
Escúchala a través de YouTube.