No nos es ajeno el hecho de que la nueva y única manera de dar conciertos ahora es en garitos o teatros con unas medidas de seguridad muy estrictas. Es normal esto, debido al puto COVID de los huevos, pero eso me suscita ciertas dudas o discrepancias.

Al principio reconozco que me pareció buena idea. La única manera que teníamos de dar conciertos y asistir a los mismos sería con el distanciamiento de seguridad y toda esa mierda. Comentaron que sería sentados y con aforo limitado. Ahí ya me descojoné, porque claro, ver un concierto sentado y con unas cervezas encima, para mi es quedarme dormido del tirón. Soy así, qué le vamos a hacer… necesito estar activo cuando bebo, o si no, me entra el sueño. Cosas de viejo aparte, lo del aforo limitado ya es un poco de risa, porque claro, si a muchos conciertos con gran aforo ya va poca gente, pues ahora haces lleno absoluto aunque vayan 50. Es como que antes salías llorando y ahora contento, con medallita de sheriff incluida, porque ahora eso es lleno y síntoma de éxito. Qué ridículo es todo…

Pero vamos a ver, yo pienso en los conciertos sentados, y me viene a la cabeza música de cámara, jazz o yo que sé, pero no Metal. Y Metal Extremo menos aún. Se nos ha ofrecido a Hrizg tocar en algún evento y claro, al principio dijimos que sí, pero ahora no sé yo… Pienso que se jode la esencia cuando ves a un grupo de Black Metal en estas circunstancias. El público es un elemento esencial para capturar la atmósfera de un concierto extremo y si domesticas esta parte, el show pierde muchos enteros. Si has acudido a algún evento con esta nueva normalidad imagino que te haya parecido rarísimo, precisamente por esto.

Lo que a mí particularmente me gusta de un concierto es ir a pillar una cerveza, sacudir la cabeza, gritar alguna incoherencia y así… en bucle, hasta que termina el concierto y voy con un pedo considerable. A otros les mola hacer pogo, mosh o la puta mierda del wall of death (que lo odio, pero hay gustos para todo). A otros les mola meterse en el baño a drogarse. Hay quien le gusta hablar y sociabilizar mientras el grupo toca (nunca lo entenderé, pero también hay gente así). Ahora, dime tú en qué momento vas a hacer cualquiera de esas cosas con esta puta nueva a-normalidad.

Mi opinión es que prefiero no dar conciertos por ahora. Si veo que pasan los años y esto sigue, pues habrá que joderse, supongo (o no, y buscar otras vías), pero hoy por hoy no me planteo dar ningún concierto, darlo todo en el escenario, y que la gente esté abajo mirándote como el que ve una mala película de serie b en el cine.

PD: Eso sí, a los músicos nos joden con estas nuevas medidas restrictivas y ahí ves a los hijoputas de los toreros y demás, donde se pasan estas leyes por el forro de los cojones.

Texto: Erun-Dagoth
Foto: www.cadenaser.com

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