Tan pronto me compré mi primer PC, me puse a hacer pruebas de grabación para aprender a usar el software y poder llevar a cabo mis experimentos musicales. Éste fue uno de ellos. No me matéis.

Con este nombre, aparentemente de coña, se esconde un proyecto que comencé a finales de 1995 de Death Metal, con toques Grindcore o Brutal Death guarro. Justo ese año me había comprado mi primer ordenador Pentium, con una tarjeta de sonido muy guapa para la época que me permitía empezar a hacer virguerías por mi cuenta y dejarlas grabadas. ¿Para qué? Pues para nada en concreto, pues no lo editaba ni lo movía más que por algunos reducidos contactos. Eso sí que era Underground. No obstante, gracias a hacer estos experimentos, aprendí a usar algunos editores y comenzar mi «carrera musical» basada en el DIY (Do it yourself).

Cassette que le grabé a Bile en su día. Así hacía yo distribución en aquellos tiempos… Más abajo está la demo de Torture, otro proyecto que hice entre 1997 y el año 2000 del que ya hablaré.

Con ganas de hacer algo impío y que sonara relativamente serio, empecé a componer riffs para Nekrofixion yo sólo. De vez en cuando pretendía contar con algún colega, como Uruksoth (Gathering Darkness, CrystalMoors…) o alguno más, pero aquello no prosperaba por el motivo que fuera. Todos éramos principiantes en aquella época y el compromiso tampoco lo tendríamos muy macerado. Aquello era una casa de putas a nivel musical. Hoy hacía un grupo con Uruksoth, mañana hacía ese mismo grupo con otro y todos tan amigos.

He encontrado un listado de temas que pertenecía a Belfegor bajo el nombre de Nekrofixion, lo que podría significar que tan pronto grabamos aquella demo tan rancia de Belfegor, cambié el nombre. No lo recuerdo, la verdad, pero sé que algunos de los riffs de la demo «Agony Mass» de 1997 los hice tiempo atrás, así que bien podría ser.

No tengo apenas recuerdos de Nekrofixion desde 1995 a 1997, cuando me compré el PC, salvo algún momento sentado en la cama tocando mi guitarra o el bajo y componiendo riffs lo más brutales que se me ocurrían. No tenía manera de grabar nada en esos años, más allá de esos ritmos en una cinta de cassette que seguramente tenga guardada aún en el trastero pero que, debido a que no tendría ni batería ni voz ni nada, no tiene sentido mostrar aquí.

Llegó el año ’97. Sin tener ni puta idea de cómo empezar una grabación, me puse a programar las baterías con el Fast Tracker 2. Un programa basado en archivos WAV que me pasó un colega y que llegué a aprender a usar realmente bien. No sé de dónde salieron los samplers de batería, pero como no sabía nada de armonía todavía, no me atreví a incluir teclados, ni nada extra. Bastante tenía con programar unas baterías que sonaran más o menos bien. Además, que éstos no habrían tenido sentido con el estilo que pretendía hacer.

Como no tenía un micrófono bueno, usé el mega cutre de ordenador y grabé directamente en el Fast Tracker 2, procesando las voces con ese programa y añadiéndolas algún que otro efecto.

Yo engorilado tocando el bajo a principios de 1996.

Con las voces ya pregrabadas y las baterías programadas, me puse a ensayar los temas como pude, en mi habitación. Yo llevaba tocando la guitarra un par de años, así que mi destreza tampoco era la polla, pero llegué a hacer unos riffs medianamente decentes y me envalentoné para grabar.

El proceso de grabación fue el siguiente: Saqué un cable de la salida de cascos del ordenador y lo llevé a la entrada auxiliar de mi minicadena. La guitarra la conecté a mi BOSS Metal Zone, y de ahí, a la entrada de micrófono de la minicadena. Di al REC, luego al play del Fast Tracker 2 en el ordenador y así grabé una pista de guitarra en una cinta. De esa manera hice los cuatro temas. Una vez terminé, pasé esa cinta a la segunda pletina de la minicadena y grabé una segunda cinta añadiendo el bajo con el mismo sistema. Esto hacía que la calidad de sonido bajara, pero bueno, era la única manera que se me había ocurrido para grabar. No añadí una segunda guitarra ya que si bien ésto sonaba fatal, pues si añadía otra guitarra ya sería una podredumbre demasiado chunga. Además, Nekrofixion no requería otra guitarra.

Titulé la demo como «Agony Mass», aunque grabé algunas cintas de cassette sin título alguno. No creo que fuera por dejadez, sino más bien porque tampoco lo consideraba una demo como tal. El hecho es que no la moví casi nada y muy pocos pudieron «disfrutar» de esta puta mierda que hice. Los títulos sí me los curré la hostia (nótese la ironía): «Demonic Ruler», «Agony Mass», «Vicio a la Tortura» y «Altar de Tripas». Y así, con un par de cojones, di la demo por finalizada, con sus fallos y todo.

Visto en perspectiva, tal vez lo podría haber movido un poco más. Pero bueno, da igual, así quedó la cosa. De todas formas, tengo recuerdos de algún otro tema, así que seguramente la demo se compone de los temas que menos fallos tendrían, ya que creo que hay alguna cinta con alguna canción más. No obstante, el proyecto lo di por acabado, no sé bien por qué aún. Creo que ni siquiera me lo llegué a tomar en serio.

Durante ese año de 1997 yo entré a Undernoise como vocalista, pero el guitarra que había, Casas, dejó el grupo. Mientras buscábamos uno, me puse a juguetear intentando meter guitarra y voz, cosa que me fue imposible por mi falta de dominio a las seis cuerdas. Así todo, en Undernoise llegamos a ensayar el tema «Demonic Ruler» y trozs del «Agony Mass», con mejor sonido y mejor tocados, obviamente. Pero poco después entro Rubén, quien se trajo un buen puñado de riffs y ya se olvidó todo aquello, salvo algún que otro ritmo que se reutilizó en proyectos posteriores.

Descarga la demo completa de manera gratuita pinchando aquí
Puedes también escuchar la demo en YouTube

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