Este tema tiene su cosa. No es nada fácil de establecer una respuesta contundente a ésto, pues si estamos dentro del Metal es porque, de alguna manera, nos llegó. Los que tenemos una imagen concreta (pelo largo, ropa negra, etc.), viene porque vimos una «moda» que nos llamó la atención. La mayoría por colegas del colegio, revistas o incluso algún programa de la Tv. Sin embargo, siempre estamos quejándonos de las putas modas. De por qué se venden camisetas de algunos grupos en ciertas tiendas de ropa que son portadas por tiparracas (o tiparracos) totalmente profanos a lo que nosotros amamos, o incluso grupos que se hacen masivos dentro de la propia comunidad metalera. Joder, qué metalpaco suena esto…

Quizá todo esto que comento es porque la moda se convierte en mofa y sentimos que, de alguna manera, pervierte la esencia de algo que consideramos puro. Claro que la definición de pureza varía en función de nuestros propios gustos, inclinaciones o, directamente, de que tengamos un mal día. Pero bueno, creo que se me entiende.

Aquí no entro en valoraciones del Underground o el Mainstream, pues ya he hablado de cosas similares en los posts previos y paso de rayarme.

No voy a invertir más texto en la parte negativa de todo este circo, pues creo que ya hay demasiados «salvadores» de la escena y no es mi función despertar conciencias. Además, yo no sé más a este respecto que pueda aportar nuevos datos a este particular entender.

Sin embargo, hay otra parte de las modas que son positivas. Al menos, a mi juicio. Pues gracias a la moda del revival muchos de nosotros podemos volver a disfrutar de grupos que ya no existían. Yo personalmente pude ver a Ashbury en directo, por ejemplo. Y otros también con suerte pudieron disfrutar de Pagan Altar. Ejemplos así hay unos cuantos y tampoco es menester enumerarlos todos. Pero también gracias a estas olas de idas y venidas hemos podido comprar nuevo-viejo merchandising, vestir los chalecos de parches que muchos llevaban guardados y olvidar productos comerciales absurdos como el puto Nu Metal o el Metalcore. Hemos podido volver a pinchar discos y comprar vinilos (obviando el efecto burbuja, claro). Pero también hemos visto este renacer en otras disciplinas diferentes, como en los videojuegos retro (de lo cuál soy gran seguidor) o incluso en el cine.

Sé que también han resurgido bandas como Mötley Crüe y mierdas semejantes que ya no tienen sentido, pero bueno… También ha hecho que bandas súper comerciales que ya no hacían caña volvieran a ella (véase… la mayoría, de hecho). ¿Quién iba a imaginarse que Paradise Lost volverían a los guturales? Yo desde luego no. Y aunque no sea lo mismo y, de hecho, creo que es otra estrategia comercial, creo que ha logrado que nuevos seguidores se decanten más por las sonoridades oscuras y extremas.

Personalmente creo que las modas son una mierda en general, pero a veces sí es cierto que han aportado cosas buenas que muchos echábamos de menos. Digo muchos, pero en realidad son muchísimos, pues esta moda de lo viejo se ha llegado a convertir en un negocio muy lucrativo. Pero bueno, eso ya es otro tema.

Tal vez productos comerciales apestosos como la película (y el libro) de Lords of Chaos nos traiga un montón de mierda dentro del Black Metal, pero seguro que entre esas nuevas hornadas alguna se trabaja algo realmente bueno. Los viejos seguiremos haciendo música vieja. Los jóvenes puede que se acerquen a la esencia y se alejen de la puta cagada que es el reggaeton o el trap de los cojones. Por cierto, ¿qué coño es el K-Pop?

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