Los 90s fueron una puta locura en cuanto a proyectos se refiere. Cada fin de semana creábamos uno que no duraba demasiado. Cuando aquello, todos éramos estudiantes y nos sobraba el tiempo. Lástima que no tuvieramos equipo para grabar, que si no…

En los 90s teníamos la manía de ir a privar a la playa. Todos los fines de semana, religiosamente, íbamos al supermercado a coger nuestros litros. En aquellos tiempos cabe recordar que no había móviles, pero mágicamente, salíamos de casa (sin previo aviso) y nos encontrábamos en el súper en el tramo de las 18:00 a las 20:00 horas. Íbamos llegando poco a poco, nos poníamos a hablar de música o de chorradas, iban llegando otros, y otros… y cuando creíamos oportuno, entrábamos a comprar el avituallamiento.

Una tarde cualquiera, debía ser verano, de 1998 nos reunimos un montón de peña, solíamos hacer hogueras en invierno, que era más true, pero en verano molaba porque venía más gente. Los litros y las anécdotas o conversaciones filosóficas se iban viniendo entre risas, algún que otro vómito y farfulleos varios. Era muy normal que en esos momentos nos creáramos proyectos musicales acordes a las necesidades que creíamos tener en ese momento. La exaltación del alcohol, ya se sabe. Teníamos la ventaja de que ensayábamos todos en la misma nave. Un lugar infecto y enorme donde no sólo ensayábamos, sino que pasábamos todo el día hablando de música, haciendo fiestas, jugando al rol… Había varios grupos, entre ellos Moonshine (Black/Death Metal), Gathering Darkness (Death/Doom Metal), Fatal Portrait (Black Metal) y Hearse (Black Metal). En algún momento creo que hubo alguno más, pero ahora no me acuerdo.

Más adelante hablaré de Elder’s Cry o la génesis de CrystalMoors, que por ahí anduvieron también los cimientos, pero me está llevando bastante tiempo recopilar todos los datos para hacer algo decente.

Un fin de semana cualquiera, nos reunimos con nuestro clásico ritual botellonero y, cuando estábamos ya en la playa, empezamos a mezclar el calimocho y otros brebajes. Hacía una noche muy buena y empezamos a hablar de bandas como Slayer, Sepultura, etc. Nos calentamos y dijimos que queríamos hacer un proyecto de Thrash/Death Metal bestia y sucio. Ese sábado dio para mucho. El grupo empezó siendo un cuarteto no muy definido, como podéis ver en la foto principal, pero se conoce que a lo largo de la tarde llegaron más colegas y nos dimos cuenta de que uno de la formación original no tenía ni puta idea de tocar ningún instrumento, así que hubo cambios, por supuesto.

Algunos de los que se sumaron fueron Mon y Chus (ambos de Gathering Darkness en aquella época) y nos dimos cuenta de que podíamos hacer algo guapo. Nos calentamos la cabeza (y el morro) y nos pusimos a aventurar nombres. Bile (bajista y el que ha cedido estas fotos de su extensa colección bizarra de la época), ha comentado de que ese mismo sábado nos llamábamos Necromeation Evisceration, pero yo tengo recuerdos de que finalmente lo llamamos BIOlence, o algo así.

Al día siguiente hubo una resaca brutal, pero nos fuimos a hacer el primer y único ensayo de Necromierdas, o como se llamara al final este proyecto. Recuerdo que hicimos dos temas y pensamos que sonaban potentes de cojones, que teníamos que repetir el ensayo. Pero no lo repetimos nunca más y ahí se quedó la cosa. Uno de esos muchos grupos de fin de semana, como ya digo.

La formación quedó en ésta: Mon (Gathering Darkness, Zen) guitarra, Bile (Gathering Darkness, Eldereon) bajo, Chus (Gathering Darkness, Selaphiel), Rubén (Undernoise) a la otra guitarra y yo, supongo que a la voz solista.

Una sesión de fotos muy seria. De izquierda a derecha: Bile, Erun-Dagoth, Chus, Mon y Rubén.

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