Parece mentira, pero mi anterior publicación se ha hecho viral, de lo cuál estoy enormemente agradecido. He leído muchas reacciones y comentarios en los que se dice estar completa o parcialmente de acuerdo con lo que expongo. Por un lado es normal, pues es algo que creo común a todas las escenas, independientemente del país en el que vivas. Y si me apuras, es hasta común en todos los estilos. Todos conocemos casos y todos coincidimos en que es un lastre para el avance de una escena «sana», ya sea Underground o no. Es decir, si queremos que siga habiendo conciertos, y si nos deja el puto COVID-19, lo normal es apoyar a las bandas. Ya no digo comprando su material, sino al menos yendo a los eventos o mostrando un interés real. Si esto no ocurre, es obvio que mucho interés no hay en que ciertas bandas sigan tocando. Es triste, pero es así.

Sin embargo, esta moneda tiene otra cara. Todos estamos de acuerdo en estas aseveraciones, pero todo sigue y seguirá igual. O sea, mientras asentimos y nos volvemos empáticos temporales con el desastre del Underground que estamos viviendo, hacemos click para ver un vídeo de gatitos, o damos like a la foto sexy de turno y se nos olvida. Porque, por supuesto, no es de esperar que se vayan a remover conciencias. Eso sería demasiado ingenuo. Pero también es demasiado ingenuo pensar que va a haber un cambio de paradigna en el supuesto «sentido correcto». No creo que la mayoría de la gente haya podido hacer una autocrítica real que, a mi parecer, es muy importante hacer. Es casi seguro que al próximo evento que se programe, haya gente que no vaya por cualquier razón. Razón que, muy probablemente, años atrás no habrían ni tenido en cuenta. Pero esto es extensible a cualquier otra forma de apoyo. Estoy seguro de que los videoclips de los grupos de colegas no van a subir en visualizaciones, nos Bandcamp no van a disfrutar de más escuchas o descargas y, en definitiva, la banda local va a seguir comiendo mierda.

Parece que el Underground es más Underground que nunca, pues cada vez estamos menos gente en él

Ahora parece que el Underground se divide en varios subtipos. Está el que sólo compra vinilos, el que dice no mirar Internet (para no parecer menos kvlt o die-hard), el que está en el UG porque no le conoce nadie y sueña con salir en las portadas de las mejores revistas, el que se niega a dar conciertos porque sí… O sea, que no se va a contentar a nadie. ¿Estamos pues ante la muerte del Underground mismo? Al menos tal y como lo hemos conocido, eso parece evidente. Es bien claro que el Mainstream cambió de forma de entenderse, pero parecía que las bandas más under seguían el mismo camino ya trazado previamente, sobreviviendo a las modas, como debía ser. Pero ahora parece que ya no basta con ser ideológicos y perseverantes. Parece que el Underground es más Underground que nunca, pues cada vez estamos menos gente en él. Los conciertos son aún más minoritarios y las ventas son de auténtica carcajada.

Pero oye, ahí seguimos. Editando CDs físicos, vinilos, cintas de cassette profesionales, dando conciertos donde pretendemos meter a más fanáticos de la cochambre musical… Y todo esto ¿Para qué? Creo que la lógica dicta otro tipo de soluciones a este cada vez menor interés por la música subterránea.

Aparentemente, cada uno tiene su propia visión del Underground. Hay tantas definiciones como metalheads. Y en este punto yo pienso si realmente existe ya tal etiqueta o si se perdió con el devenir de los años y la llegada de las nuevas tecnologías. ¿Vosotros qué opináis?

Texto: Erun-Dagoth
Imagen: Fenriz haciendo fenrizadas

2 comentarios
  1. Avatar
    Angela Dice:

    Estás en lo cierto el underground también tiene sus bancadas, pero dejaste fuera las edades los maniáticos de más de 35 años de edad, compramos discos, movemos material, vamos a conciertos y sabemos quien es es quien, de esos mismos están los radicales, que son lobos solitarios e inclusive hacen trade o venden pero sin red social, nunca tocan en vivo, se impregnan con cierto aire de misterio para vender más o mover más material, luego vienen los hijos de los Mp3, 4 y demás, formados en bibliotecas virtuales, pero no tienen calle solo es moda. El metal es una vivencia que no es para todos, inclusive aunque te cagues en discos y en memoria, solo lo vas a entender si tienes calle, años, y viviste la experiencia tú mismo, nadie te la contó, no es un cuento virtual salido de la web.
    Por eso vamos quedando pocos, pero prefiero que seamos pocos pero apasionados, sin ni un respeto y eso pasa aquí y cualquier lugar del mundo..

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