Formados de las cenizas de una banda de Grindcore, con el absurdo nombre de Brutal Askerosity, surgen los Deformed en 1989. Un grupo de Death Metal de los que poco a poco iban surgiendo por estos lares. Éstos casi pioneros del estilo, cambiaron rápidamente de nombre a Stinkupus y dieron bastante guerra, pero el tiempo ha tratado mal a esta banda que yace prácticamente en el olvido.

De Brutal Askerosity ya hablaré en su momento, pero merece la pena mención tal atrocidad de aberrante ruido que, sin duda, está llena de anécdotas muy paletas de la época. Ahora toca el turno a Stinkupus, quienes eran una versión más pro de los grinders que he comentado.

No, no son una banda de Tampa. Son, de izquierda a derecha: Paco, Valen y Kueto (y abajo Pedrosa), en un día nada cálido de Santander, supongo.

Formados en 1989, bajo el nombre de Deformed, por Kueto (Lucifuego, Crowley, Undernoise) al bajo y coros, y por Valen (Undernoise, Funebre Devastation, Lucifuego, Moonshine) a la batería, se pasaron una temporada buscando músicos para completar la formación. Entre ellos, pasaron Justo y Nacho (Abhorrent, un grupo de Brutal Death/Grind de la época), pero no cuajó la cosa por diferencias musicales. Éste hecho hizo que Kueto se pasara a la guitarra, añadiendo a la formación a Paco (quien luego tocaría en Undernoise) al bajo y Pedrosa (quien luego sería parte de Anticlerical) a la voz. ¡Formación completada!

Debo decir, que yo no viví esa época. Yo conocí un año después sus andanzas, cuando Stinkupus dejó de existir y formaron Undernoise. Pero Kueto y Valen me han ido contando anécdotas a través de los años y ésta es mi versión de los hechos que, espero, sea de lo más fidedigna.

Así pues, Stinkupus ya estaba formado, aunque desconozco en qué año se completó la formación ya que incluso ellos tienen mucha información difusa, lagunas, etc. «Nos pusimos a ensayar en una casa en ruinas, en la frontera entre Cueto y Monte (dos barrios que ahora pertenecen a Santander, no confundir con el nombre de Kueto, el músico. NDR.) y de vez en cuando montábamos alcoholicconcerts

Pedrosa, Kueto, Paco y Valen ensayando en la casa abandonada.

para los marginales de la región», comenta Valen, y sigue «Había algún enchufe y alguna bombilla, todavía no la habían cortado, era de un tío del Kueto. Un antiguo taller de metal en desuso». No se me ocurre mejor lugar para ensayar. Allí tenían otros compañeros de ruido en otros locales, como Explosión Demográfica (Grindcore), Retortijón (Grind/Noise), F.D.K. (Grind/Noise) y puede que otros. En esa casa también hubo anécdotas oscuras, pues también vio la génesis de Lucifuego y, cuando aquello, había un misticismo oscuro realmente jodido detrás. Pero de eso ya hablaré en su día.

Después de muchos ensayos, fiestas, borracheras, conciertos clandestinos, etc., comienzan a sacar el morro por la región. Santander, evidentemente, fue su mayor salida, en garitos míticos como Rock Beer the New o el ya desaparecido UP, entre muchos otros. Además, siempre es recordado el concierto que vinieron a tocar aquí los Napalm Death en el Rock Beer the New en 1990 que, casi literalmente, les voló la puta cabeza a la peña de aquí, haciendo que el Grindcore fuera casi un estilo de moda entre los marginales del Metal o el Punk más cañero. Por supuesto, los Stinkupus no se perdieron ese recordado evento.

Descargando en el ya desaparecido UP 1992.

«El concierto del Bull (otro garito mítico de Santander. NDR.) fue muy destroyer. Lo hicimos un domingo a las 18:00 ó las 19:00, pero era gratis. Allí la peña se volvió loca, se golpeaban contra el cristal del dj, el ventilador… Bertón (Dalle Killers, Homicidio) casi revienta al dueño, que quería parar el bolo, pero no pudo. Fue el último concierto que hizo», recuerda Kueto.

La primera demo-ensayo del grupo. Como podéis apreciar, el inglés no era su fuerte.

Los conciertos de aquella época eran una auténtica locura. Anécdotas de este tipo también las he oído de otros grupos como Opposer, Anticlerical y yo mismo he llegado a verlo, cuando de crío, empezaba a acudir a estos míticos lugares de perdición. Sin embargo, por alguna estúpida razón, hacia finales de los 90s, esto cambió. La gente fue dejando de ir a los conciertos y ya era difícil ver esas demencias. La actitud cambió.

Pero, volviendo a lo que nos ocupa, Kueto, Valen y compañía decidieron registrar su primera demo. Un ensayo guarro en el local que, paradójicamente, sonaba bastante bien. Allí grabaron temas como «Stinkupus», «Brutal Sexual Aggression», «Vomitorium» e incluso la versión de Impetigo «My Lai».

Pero ese ensayo les sabía a poco y se pusieron a componer nuevo material. Dicho material, era más variado, mejor estructurado. EL grupo avanzaba. Sus conciertos eran brutales y su música más compleja. Y así, llegó el momento de grabar la demo oficial, en 1993, para lo cuál llamaron a Gerardo (Anticlerical), quien tenía un cuatro pistas y experiencia grabando demos. Ya llevaban un tiempo ensayando con Bertín (Undernoise) a la segunda guitarra y con él grabaron «T.R.O.M.A.». Título, supongo (no me ha dado por preguntarles), influenciado por las películas gore de esa productora de cine tan mítica que todos disfrutábamos en aquellos años. Los temas que incluía eran diferentes al ensayo y tenía títulos tan grotescos como «Cunt’s Devourer», «Infernal Possession», «Necrophilias’s Wishes…» o «I Drink your Blood, I Eat your Life». Precioso. Ésta fue la única demo oficial existente de Stinkupus. Tras eso, Bertín abandonó la banda y se quedaron de nuevo en los cuatro originales. Kueto había diseñado ya el logo oficial del grupo, pero necesitaban una portada. Para ello contaron con el artista Juanma, quien por lo visto se lo dibujó en un momento.

Uno de los conciertos que recuerdan con más gusto fue el de Alar del Rey, en Palencia. Resulta que Kueto conocía a un tipo de por allí que tenía un bar y le molaba mucho el Heavy Metal y la caña. Así que, en mitad de un frío invierno palentino, hablaron con un colega que les prestó (y condujo, de paso) una furgoneta grande industrial, donde pudieron meter todos los instrumentos (tocaban solos) y los músicos fueron en la misma caja, sin ventanas, hasta un pueblo que para ellos estaba a tomar por culo, perdido por ahí, por carreteras sinuosas (no había autovías por entonces) y rezando para que no les parara la Guardia Civil. «Llegamos al pueblo y, por supuesto, como pensábamos no se veía a nadie. Ni joven ni viejo, y mucho menos deathmetalero…», comenta Valen. «Fue una locura, montamos la batería encima de un billar, había una estufa y era el único bar del pueblo», añade Kueto.

Hasta aquí, todo mal. Todo muy mal. Pero de pronto empezó a llegar peña. Parroquianos de la zona, borrachuzos y algún que otro heavy. Todo tipo de personas se fueron congregando en el garito, mientras Paco y Valen se hinchaban a jarras de cerveza, arreglando el mundo y viendo cómo la hora de comienzo se iba estirando más y más, para despreocupación del dueño.

El cartel de Alar del Rey.

«De repente, nos dice el pavo que empecemos, que no cree que venga mas peña. El bar petado, nosotros borrachos y nada, a tocar. Empezamos el show con unos rocanroles improvisados por parte del Pillo (un colega que los acompañó. NDR) a la guitarra, Paco al bajo y yo a la batera. No sé cuanto estuvimos, pero a la peña le moló y se calentó bien», recuerda Valen. «…y llegó la hora de Stinkupus. Todos pensábamos que nos iban a linchar. Un pueblo perdido, unos chavales borrachos y melenudos tocando Brutal Death en el bar de un jevi ante todo tipo de gente de los mas variados estilos y edades», añade.

Así que empezaron y, tras 90 putos minutos sin parar de dar caña, tuvieron que volver a tocar todo el repertorio tras los vítores y gritos de los asistentes. «Aquí no acaba el concierto hasta que no venga la Guardia Civil» gritaba la peña. Así que los Stinkupus repitieron temas, siguieron bebiendo todos y así hasta que el dueño dijo «stop». Así recuerdan Kueto y, sobretodo, Valen el mejor concierto que dieron con la banda. Imaginaos estar en un pueblo a principios de los 90s, sin Internet ni nada de que hacer, ir al bar dar unos tragos y un grupo de melenudos os hace un pedazo de bolazo de Brutal Death Metal.

«T.R.O.M.A.» se distribuyó por la misma banda y hubo bastante buena acogida y, como todo en esos tiempos iba más rápido, comenzaron a componer lo que sería la segunda demo. Contactaron con Gerardo de nuevo y con él tras los mandos, registraron la segunda demo. Temas mucho mejor estructurados, escritos y ejecutados… Deciden hacer la presentación en el propio local de ensayo. Después del tremendo bolo, con versiones de Pungent Stench, Sepultura y Napalm Death incluidas, en la misma fiesta, se jode el master de la demo. Una puta catástrofe. «Se le cayó el calimotxo Lelo encima», comenta Kueto, haciendo referencia a un colega que andaba por ahí con un pedo del quince.

Así que nada. A tomar por culo la segunda demo de Stinkupus. No se sabe si este hecho en concreto hizo que el grupo fuera decayendo, pero Kueto fue perdiendo interés en él. Surgieron unos conciertos más. Algunos, realmente acojonantes, como aquél mítico de Cannibal Corpse donde también tocaron Aposento y como 12 bandas más, en los que Stinkupus, que estaban llamados a tocar, no lo hicieron por causas desconocidas. Hasta que en algún momento de 1994, Stinkupus fenecía para dar paso a Undernoise, con un corte algo más Grindcore que los anteriores.

Texto por Erun.
Imágenes cedidas por Valen, Kueto y José Odio Sonoro.
Audio por Nacho Kabuki.
Logo por Kueto, arreglado por Erun.

Puedes descargar la demo completa, de manera gratuita, pinchando aquí.
O bien puedes oírla en YouTube.

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