Yo no sé qué idea tenía la peña sobre la historia de CrystalMoors, pero como podéis ver, su creación y crecimiento ha sido un auténtico desastre y muchas cosas han sido de casualidad. Poco más puedo añadir, tan sólo que te recomiendo la lectura de las dos partes previas si te quieres enterar bien de todo. Aquí te pongo los enlaces: Parte 1 y Parte 2.

De entrada, ya tenía la primera demo oficial de CrystalMoors, titulada «Thy Gift of Ravens», la cuál fue grabada aún con el nombre de Elder’s Cry. Sin embargo, el resultado me parecía algo pobre para ser editada pero, aún así, me curré un diseño con mis paupérrimos conocimientos de diseño gráfico. Con la anterior encarnación del proyecto no hice ningún logotipo, sino que me ceñí a usar la fuente Old English y a tomar por culo. En esta ocasión hice lo mismo, pero me parecía una propuesta bastante mierdera, así que estuve dándole vueltas al tema durante unos días. Como no tenía scanner, decidí hacerlo en digital directamente. Buena osadía, porque no tenía ni puta idea de cómo empezar, así que me puse a hacer pruebas con el Paint. Sí, amigos, ese logo de CrystalMoors lo hice con el puto Paint. Añadí dos quijadas de caballo a los lados (o de dragón, no sé qué serían) que encontré entre unas ilustraciones que había en una carpeta del videojuego Hexen 2 de PC, al que me había estado viciando, añadí un pentáculo y el resto lo hice con el puntero del Paint. A ver… es algo absurdo todo, he de reconocerlo, pero visualmente no queda tan cutre como explicado, ¿o sí? Bueno, ya da igual. El caso es que me moló y lo dejé así. Después, usé alguna foto que tenía por ahí para la portada y ya estaba el diseño terminado.

A pesar de todo, aún no me llegaba a tomar del todo en serio el proyecto. Tantos años, tantas grabaciones… pero yo seguía dando prioridad a Moonshine. De hecho, justo en esas fechas habíamos grabado «Remembrance», obteniendo unos resultados increíbles.

Ya estábamos en el año 2000 y creí oportuno darle otra oportunidad al proyecto, pero esta vez con mayor seriedad. Hasta ahora, todo había sido grabar demos sin mucho más sentido que el de aprender a tocar y a hacer cosas, sin mayores pretensiones que esas y sin tener en mente nunca editar nada de manera oficial. Esta vez quise hacerlo todo bien. Había aprendido a usar de otra manera el Fast Tracker 2. En lugar de meter las guitarras en línea a través de la minicadena y mi arcaico sistema de grabación de cassettes, pensé en sacarlo por un amplificador y grabarlo por micrófono a trozos, para luego hacer copy+paste y programar las baterías y teclados. El resultado no pudo haber sido mejor para cómo lo hice y así fue cómo nació «At the Moon Realm’s Gate», la segunda demo oficial de CrystalMoors. Ésta tiene algunos temas icónicos de la banda, como «Wrath of Centuries», con el mítico sonido de espadas del principio (que hice rozando unas llaves contra el filo del machete que sacaba en las fotos a veces). Tiene mucha mejor atmósfera y un montón de interludios que conectaban los temas propiamente dichos. En mi opinión, es la mejor de todas las demos. Al menos, la que mejor quedó. A pesar de la indiscutible influencia de Dissection o Satyricon, también introduje el típico tema Doom Metal para seguir con la tradición. A todo esto lo llamé Dark Pagan Metal, pues la temática ya estaba muy inmersa en todo ello. Incluso en el tema «Grief of Winter» ya hablé de las Guerras Cántabras de nuevo, como hicimos en Elder’s Cry cuando ensayábamos como banda. No obstante, aún había un aura de oscuridad, satanismo, ocultismo y negatividad.

Hablé con Fernando (Faramir, que luego entraría en la banda y que además era mi compañero en Moonshine). Él es diseñador gráfico, así y me hizo un diseño que quedó fetén, no como los cutres que me curraba yo. Usé una foto de archivo como portada. La foto no sé de quién cojones era y ni me preocupé en saberlo. ¿Derechos de autor? ¿Qué es eso? Para el interior utilicé una foto que me habían prestado y, como foto mía, una de una sesión de fotos de Moonshine de ese mismo año.

Compré pegatinas para la galleta del CD que, por cierto, aún tengo por ahí. Las imprimió Fernando, saqué las portadas por imprenta y, de este modo, me autofinancié 100 copias que se agotaron echando hostias. Algo impensable hoy en día, pero es que a la gente le encantó la demo. Recibí muchas cartas y emails de gente de otras bandas diciéndome que les había encantado. También moví alguna copia que hice a modo de promo y los fanzines de la época hicieron unas reviews acojonantes. La acogida fue tan buena, que tuve que hacer 50 copias más, que se volvieron a agotar en nada. Entre los primeros emails que recibí sobre ello, uno fue de Juan de Nigra Mors. Le gustó especialmente «At the Moon Realm’s Gate» y me ofreció reeditarla en CDr y cassette. Acepté la propuesta y me puse a trabajar en ello, sin saber aún si haría un diseño nuevo o no… y de pronto se me ocurrió que igual era mejor idea editar algo nuevo.

Y así, durante el verano de 2001, en junio, empecé a componer y grabar cosas de la nueva demo. En esta ocasión ahondé más en la vertiente Black/Death Metal melódica, con mucho blast beat y guturales. Realmente, volqué ahí mis influencias de Moonshine, pues en ocasiones la línea era tan delgada que sonaban igual ambos grupos, aunque obviamente CrystalMoors era más épico. Puse mucho esmero en la producción. Hice una demo realmente larga que bien podría haber sido un álbum completo, con una calidad de sonido superior a la anterior. Las voces eran mucho más trabajadas y los temas tenían un montón de arreglos. Exprimí la capacidad de mi ordenador y la del Fast Tracker 2 al máximo. Titulé a esta demo «Dominion of the Ancient Seal», en honor al Lábaro cántabro ya que las letras eran 100% conceptuales de las Guerras Cántabras, de mi región, sus mitos, leyendas e Historia. Para el diseño, quise contar de nuevo con Faramir, quien hizo un trabajo muy bueno, aunque nunca llegara a entender bien la portada jajaja… También hizo la sesión de fotos. Se vino un día a mi casa y me la hizo en la habitación, aunque se curró la iluminación de tal forma que parece que estoy en otra parte. Completé la grabación en septiembre, y antes de que terminara el año, ya estaba editado.

CrystalMoors 2001. Sesión de fotos de Fernando Navarro (Faramir).

«Dominion of the Ancient Seal» fue lanzado en CDr y en cinta por Nigra Mors. De los CDs se editaron 200 copias, siendo los cassettes limitados a 67 y con la demo de «Thy Gift of Ravens» como bonus track (saliendo así editada por primera y única vez, años después). No sé el tiempo que tardó en agotarse, pero creo que no fue mucho, lo cuál auguraba algo interesante para este proyecto. Hoy en día es un lujo vender ya 50 copias en ocasiones, conque si las ventas superan las 100 ya el triunfo es total. Qué patético y qué triste que esto sea así ahora. Veo muchos imbéciles que dicen ser auténticos fans de esto o aquello, pero que luego su colección de discos originales no superan ni las diez unidades. Sobre esto ya escribiré, pues es algo que nos enerva a unos cuantos.

Volviendo a la demo, su música era bastante más compleja, con algún interludio pero pensada para mantener el estilo de todo lo anterior. Se inicia y se termina por sendos temas de Doom Metal al más puro estilo de bandas como Paradise Lost (lo antiguo, claro está) o My Dying Bride, como venía siendo habitual, pero pasando por temas realmente rápidos y otros mucho más épicos, como el ya mítico «Crown of Wolves», que regrabaríamos como banda unos pocos años después.

Ahora voy a comentar otro giro que puede que sea un poco lío. Durante este año de 2001, yo había estado ensayando con Asgard (ex-Dark Drakkar, Wolfthrone) en un proyecto llamado Winterhowl, en el que iba a participar también Uruksoth, proyecto del que ya hablaré. Había estado componiendo unos riffs y había llegado a hacer un tema entero, que titulé «North Iberian Sadness & Pride», con sus letras y todo. Como veía que no se iba a hacer nada con Winterhowl, decidí dar un paso más y fusionar eso en CrystalMoors. Así que ya tenía un nuevo tema en el repertorio. Entre finales de 2001 y principios de 2002, decidí dar otro paso y metí en la banda finalmente a Uruksoth de cantante y a Gharador de batería, con quienes hacía un Pagan/Black Metal muy cañero, tocando entre otros, el tema «North Iberian Sadness & Pride».

En el año 2002 Moonshine se fue a la mierda, y me puse a hacer con Faramir (guitarra y voz) y Gothmog (teclados) una especie de proyecto muy al estilo Falkenbach. Para los ensayos, yo opté por tocar la batería, no sé por qué, porque era malísimo. De esas cosas raras que hago yo… Hicimos un tema llamado «War Cries on Vindio», que a alguno le sonará, y no sonaba nada mal. Pero mientras pensaba algún nombre para llamar al proyecto, se me iluminó la bombilla y fusioné ambos proyectos en uno. Pasé a la guitarra, dejando las labores bateriles a Gharador (infinitamente mejor que yo a los parches). Nos faltaba un bajista, así que hablé con Throrus (Stygian), un colega con el que parábamos. Aceptó el reto. De ese modo, CrystalMoors se convirtió en un auténtico clan de seis descerebrados, y la etiqueta pasó a denominarse Cantabrian Pagan Metal.

Soy un auténtico desastre, así que no he podido encontrar copias decentes de las demos para poder subirlas a YouTube, así que agradecería se me enviara alguna aunque sea en mp3.

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